A lo largo de la historia del cine, miles de producciones han cautivado a audiencias globales con historias memorables, efectos visuales deslumbrantes y elencos estelares.
Sin embargo, al mirar de cerca las dinámicas narrativas de los grandes éxitos de taquilla, sale a la luz un patrón constante sobre la forma en que tradicionalmente se han construido los personajes femeninos en la pantalla grande.
¿Qué es el test de Bechdel?
El test de Bechdel es una de las herramientas más conocidas para analizar la representación femenina en el cine.
Aunque sus criterios son muy sencillos, la prueba ha puesto sobre la mesa una conversación que sigue vigente: el poco espacio que muchas historias otorgan a los personajes femeninos.
Creado en 1985 por la historietista Alison Bechdel, e inspirado en ideas de Virginia Woolf y de su amiga Liz Wallace, este método nació como una sátira y con el tiempo se convirtió en un referente para debatir sobre diversidad en la industria cinematográfica, según BBC News Mundo.
Así, para que una película supere el test debe cumplir tres requisitos: incluir al menos dos mujeres con nombre propio, que conversen entre sí y que ese diálogo no trate sobre un hombre.
Sin embargo, no todas las producciones logran cumplir siquiera con ese estándar mínimo.
¿Qué mide realmente el test de Bechdel?
A diferencia de lo que suele pensarse, el test de Bechdel no determina si una película es feminista ni evalúa la calidad de sus personajes femeninos, ya que su función es mucho más básica: comprobar si las mujeres tienen una presencia narrativa propia dentro de la historia.
Por esa razón, una película puede aprobar el test con una conversación breve y seguir ofreciendo una representación limitada de sus personajes femeninos.
Del mismo modo, otra producción puede no cumplir los tres criterios y aun así presentar protagonistas complejas y bien desarrolladas.
Y como explica BBC News Mundo, la prueba debe entenderse como un punto de partida para reflexionar, no como un juicio definitivo sobre una obra.
¿Por qué tantas películas no pasan esta prueba?
La principal razón es que gran parte del cine comercial ha sido construido alrededor de protagonistas masculinos.
En muchas historias, las mujeres aparecen principalmente como parejas sentimentales, madres, amigas o figuras que impulsan el desarrollo del héroe, por lo que sus diálogos suelen girar en torno a personajes masculinos.
De acuerdo con articulo14.es y BBC News Mundo, esta tendencia responde a una tradición narrativa donde predominó la llamada "mirada masculina", tanto delante como detrás de las cámaras.
Incluso clásicos como “Star Wars”, “El Padrino”, “El Señor de los Anillos" e Inception”, no consiguen superar el test, pese a contar con personajes femeninos relevantes.
Aun así, cabe destacar que la relevancia del test de Bechdel radica en que pone en evidencia una desigualdad histórica en la ficción audiovisual.
Y más que clasificar películas como "buenas" o "malas", invita a cuestionar cuánto espacio tienen las mujeres para desarrollar historias propias, independientes de los personajes masculinos.
No obstante, precisamente por sus limitaciones, especialistas coinciden en que el test no garantiza diversidad, profundidad ni calidad narrativa.
Aun con ello, su sencillez ha permitido que se mantenga como una referencia en las conversaciones sobre representación en el cine y otras producciones audiovisuales, al demostrar que incluso un criterio tan básico sigue representando un desafío para una parte importante de la industria.
¿Ya conocías el test de Bechdel?
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
