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Maxime y Mauricio: Gurús del Diseño

En exclusiva el encuentro entre los máximos exponentes del diseño Maxime Jacquet y Mauricio Lobeira.

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Fotos: Abo Palomo | Coordinación: Daniela Charles y  Angel Zayun | Locación: Live Aqua | Texto: Laura Sánchez

Si en algo coinciden Maxime Jacquet y Mauricio Lobeira es que diseñar es un desafío constante. No es solamente cuestión de conectar con la personalidad de sus clientes, también es necesario imprimirle a cada detalle su toque único. Eso es algo que Maxime ha hecho a la perfección. Desde su llegada a Los Ángeles, el interiorista de origen belga se destacó por su arriesgado estilo, ganándose en el gremio el título de Bad Boy of Design. Por su parte, Mauricio se consolida en el mercado estadounidense con su despacho arquitectónico Treceavo Plano, con proyectos atemporales.

 

Pocas veces dos personalidades tan destacadas coinciden en tiempo y espacio para intercambiar perspectivas, anécdotas y hasta platicarnos de su forma de trabajar. Chic Haus Design Experience nos dio la oportunidad de reunirlos y conocer en una amena charla un poco más de sus exitosas carreras. Para Maxime esta fue su primera visita a Monterrey, ciudad que nos confesó lo impresionó por asemejarse a un pequeño Beverly Hills. Pero no se siente ajeno a México, pues asegura que la ciudad que lo adoptó hace nueve años, Los Ángeles, está fuertemente influenciada por su cultura, incluso en cuestiones de diseño. “Especialmente en Palm Springs, muchas de las obras que encuentras son de diseñadores mexicanos, de una época  que para mí es icónica y que está de vuelta otra vez, los años 50 y 60”, dijo.

 

Al hablar de México, Mauricio no dejó pasar por alto una de las características que hacen únicos los diseños nacionales: el proceso artesanal. Algo que desde su punto de vista también sucede en gran parte de Europa. Maxime está de acuerdo en que la mano de obra es parte esencial de su trabajo. “Cada gran diseñador, ya sea en la moda, interiores o un arquitecto entiende la importancia de la calidad de la mano de obra, si no tienes a las personas correctas trabajando a tu lado, es casi imposible sacar un proyecto adelante. Como europeo siempre defiendo eso, en América están más acostumbrados a simplificar los procesos, pero es increíble cómo una pequeña pieza pude tomar horas el crearla. Para mí es algo que debe valorarse y no industrializarse, o poco a poco va a desaparecer”, aseguró.

 

UN TRABAJO DIFÍCIL

Como arquitecto, Mauricio sabe bien lo difícil que es encontrar las piezas que reflejen el gusto único de sus clientes, por lo que una de las preguntas que le hizo a Maxime fue si prefería utilizar objetos vintage para decorar o elementos hechos a la medida. “Muchas veces me topo con muebles que se heredan de familia en familia y son piezas de calidad que no pierden su vigencia, tal vez sólo necesitan unos pequeños arreglos. A veces es más difícil trabajar con muebles hechos a la medida porque tienes que encontrar exactamente lo que el cliente busca, y que además se adapte a los espacios, que sea cómodo, pero eso es precisamente lo más emocionante de un proyecto”, expresó emocionado.

 

La influencia de la moda en las creaciones de Maxime es por todos conocida, algo que Mauricio describió como artístico y totalmente atemporal. “Creo que soy uno de los primeros diseñadores en Los Ángeles que empezó a trabajar con amusing art y amusing furniture. Para mí el arte es darle personalidad a un hogar, crear una atmósfera... darle corazón. Considero que el arte es lo que el corazón al cuerpo, no puedo vivir sin arte”, dijo. Esa gran pasión por su trabajo aunado al boom que desde hace unos años se vive en Los Ángeles con el street art, han puesto a Maxime en el mapa como uno de los diseñadores contemporáneos favoritos.

 

Mauricio coincidió totalmente con esa impresión del arte, y le explicó a Maxime que su firma siempre busca imprimirle un toque original a cada proyecto, precisamente a través de obras de arte. “Pero es evidente que tu trabajo está más conectado con la moda y provocativo”, le aclaró.

 

Maxime sonríe y  reconoce que le gusta ir al borde con sus diseños, pues sabe que sus clientes están dispuestos a transformar su hogar de la forma que lo harían con un guardarropa. “Eso me da la oportunidad de ser atrevido, sin que deje de ser un diseño atemporal; si haces una buena selección de elementos y decisiones al diseñar una habitación, puedes mantenerlo los próximos 10 años sin dificultad, todo depende de qué es lo que buscas”, explicó.

 

CONOCIENDO EL MERCADO

Aunque no ha tenido la oportunidad de desarrollar proyectos en México, Maxime lo ve como una posibilidad latente, por lo que no dudó en cuestionar a Mauricio sobre la diferencia entre los procesos en Estados Unidos y este país. “La forma de trabajar es muy parecida, solo que en México estamos acostumbrados a ayudar en todo. Por ejemplo, las personas con las que trabajas están dispuestas a hacer todo lo que se necesite, aunque no necesariamente sea su especialidad. En Estados Unidos es más común que la gente se dedique sólo a su ramo. Pero creo que hay problemas en todos lados y el proceso es el mismo”, comentó.

 

Algo que también llamó la atención del Bad Boy del diseño fue la forma en que Treceavo Plano se posicionó rápidamente en Dallas, Texas. “Se puede decir que un 60 por ciento de los proyectos los desarrollamos en México y el 40 por ciento allá. Los clientes en E.U. son muy demandantes, pero disfrutamos mucho la relación que se puede crear a lo largo de cada proyecto, realmente ganamos muy  buenos amigos. Nuestra meta es expandirnos a más ciudades de aquel país, y por qué no, llegar pronto a Europa”, dijo.

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