Desde su llegada a París en 2020, Emily Cooper no solo aprendió a moverse en el mundo de la moda y el marketing europeo, también redefinió por completo su estética. El personaje de Lily Collins en "Emily in Paris" evolucionó temporada tras temporada, y su maquillaje se convirtió en un reflejo claro de ese crecimiento personal y profesional.
Si al inicio veíamos labios rojos intensos y ondas sueltas con aire turístico, hoy Emily apuesta por looks mucho más sofisticados, minimalistas y seguros. Una transformación que no es casualidad, sino el resultado de una narrativa visual bien pensada, donde el maquillaje acompaña cada etapa del personaje.
Este es el maquillaje de Lily Collins en "Emily in Paris"
En la temporada final, el maquillaje de Emily es más contenido, elegante y con referencias claras a los años noventa. Según Aurélie Payen, jefa de maquillaje de la serie, esta es la temporada más elevada a nivel beauty que han realizado hasta ahora.
La inspiración italiana marcó gran parte del tono visual: piel luminosa, bases ligeras y una sensación general de frescura. Menos cobertura, más glow. La idea era transmitir que Emily ya no es una extranjera insegura, sino una mujer que se siente cómoda, confiada y asentada, tanto en su carrera como en su vida personal.
Uno de los detalles más comentados fue la ausencia casi total de lipstick. En lugar de labiales tradicionales, Payen trabajó los labios exclusivamente con delineador, difuminado para lograr un efecto natural, como si el color fuera parte de la piel. Tonos rojo profundo y café ayudaron a mantener un look sofisticado, sin exceso de brillo ni dramatismo.
Skincare de Lily Collins en "Emily in Paris"
Antes de cualquier producto de maquillaje, la piel fue la gran protagonista. La preparación fue clave para lograr ese acabado luminoso y natural que vemos en pantalla. El enfoque fue hidratar, refrescar y realzar sin saturar.
Se utilizaron parches para ojos, sueros avanzados y brumas faciales que ayudaban a mantener la piel viva durante largas jornadas de grabación. La base siempre fue ligera, aplicada solo donde era necesario, para que la piel real se siguiera viendo.
Productos iluminadores en gel y correctores con acabado glow se convirtieron en aliados constantes. El objetivo no era cubrir, sino unificar y dar luz, muy en línea con la estética noventera que domina esta temporada.
Cómo replicar el maquillaje de Lily Collins en "Emily in Paris"
La clave para lograr el look de Emily está en simplificar. Empieza con una piel bien hidratada, usando sueros ligeros y un iluminador sutil antes de la base. Opta por productos que se fundan con la piel y evita acabados pesados.
En los labios, deja de lado el lipstick tradicional. Usa un delineador en tono nude, café o rojo profundo, difumínalo con los dedos y sella con un bálsamo hidratante. Este truco da forma, color y un efecto natural muy chic. Para lograr ese acabado, Payen utilizó delineadores de NARS.
Los ojos deben verse suaves y luminosos. Sombras en tonos neutros con un ligero shimmer, aplicadas con mano ligera, son suficientes. Un poco de contorno suave ayudará a estructurar el rostro sin hacerlo ver cargado.
Para complementar este estilo, Vaseline lanzó una colección de lip balms y lip oils inspirada en el universo de Emily Cooper. Tonos como Nude Nouveau, Rouge Romance o Parisian Pink permiten recrear ese maquillaje simple, fresco y humectado que define al personaje.
Más que copiar un look, el maquillaje de Emily invita a algo más interesante: abrazar una belleza más segura, natural y consciente. Porque al final, ese es el verdadero glow-up.
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Coordinadora de Chic Magazine digital. Egresada de la Licenciatura en Comunicación de la FES Acatlán. Vivo de cine, los libros, videojuegos y la buena comida.
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