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¿Para qué sirve el té de orégano y cuáles son sus beneficios? Aquí te lo decimos

Conoce para qué sirve el té de orégano, cuáles son sus posibles beneficios, cómo prepararlo y quiénes deben tener precaución al consumirlo.

Té de orégano (Imagen IA)
Té de orégano (Imagen IA)
Elisa Ramírez Guzmán
Elisa Ramírez Guzmán

El orégano probablemente tiene un lugar fijo en tu cocina, pero sus hojas también se utilizan desde hace generaciones para preparar una de las infusiones caseras más populares: el té de orégano.

Más allá de su sabor intenso y ligeramente amargo, esta planta contiene sustancias como carvacrol, timol, flavonoides y ácidos fenólicos, compuestos que han sido estudiados principalmente por su actividad antioxidante, antimicrobiana y antiinflamatoria.

¿Para qué sirve el té de orégano y cuáles son sus beneficios?

Uno de sus usos tradicionales más conocidos está relacionado con la digestión. Se cree que los compuestos presentes en el orégano pueden estimular los jugos digestivos y ayudar a relajar la musculatura del aparato gastrointestinal, por lo que la infusión suele consumirse cuando hay gases, inflamación abdominal o sensación de pesadez. Aun así, la institución aclara que faltan estudios en humanos que confirmen estos efectos.

Otro punto a su favor es su contenido de antioxidantes, entre ellos flavonoides, carvacrol y timol. Estas sustancias participan en la protección de las células frente al estrés oxidativo, aunque eso no quiere decir que beber una taza de té pueda prevenir por sí sola enfermedades crónicas.

El orégano también ha mostrado actividad antimicrobiana y antiinflamatoria en estudios de laboratorio. El carvacrol, por ejemplo, ha sido analizado por sus efectos frente a determinados microorganismos, pero los ensayos clínicos en personas siguen siendo limitados, por lo que no debe considerarse un sustituto de antibióticos u otros tratamientos médicos.

¿Cómo preparar té de orégano?

Prepararlo en casa es bastante sencillo. Una de las recetas tradicionales consiste en hervir un litro de agua y agregar aproximadamente dos cucharadas de hojas de orégano frescas o secas.

Después se puede mantener la mezcla al fuego durante unos tres minutos, apagarla y dejarla reposar otros cinco antes de colarla. Si el sabor resulta demasiado fuerte, puede agregarse un poco de miel, aunque hacerlo es completamente opcional.

También puede prepararse una cantidad menor utilizando una taza de agua caliente y una pequeña porción de hojas secas. No existe una dosis terapéutica oficialmente establecida para el té de orégano, por lo que consumir más cantidad no significa obtener mayores beneficios.

Y hay una diferencia importante: el té de orégano no es lo mismo que el aceite esencial de orégano. Este último es mucho más concentrado y se advierte que los aceites esenciales no deben ingerirse directamente.

¿Quiénes deben evitar el consumo de té de orégano?

Aunque utilizar orégano como condimento suele ser seguro para la mayoría de las personas, consumirlo regularmente en forma de infusión o suplemento requiere un poco más de precaución.

Se recomienda que mujeres embarazadas o en periodo de lactancia eviten utilizarlo como suplemento o té medicinal debido a la falta de información suficiente sobre su seguridad en estas etapas.

También puede ser conveniente consultar con un médico antes de tomarlo habitualmente si se utilizan medicamentos para controlar la glucosa, tratamientos que afectan la coagulación o si existen deficiencias de minerales como hierro, cobre o zinc, pues algunos compuestos del orégano podrían interferir con estos procesos.

En algunas personas también puede ocasionar irritación digestiva o reacciones alérgicas, especialmente en quienes son sensibles a plantas de la familia Lamiaceae, a la que pertenecen también la menta, albahaca y salvia.


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