Para mí, Sofía Giberti, hay viajes que se cierran en cuanto aterrizas de vuelta a casa, y hay otros de los que nunca terminas de regresar del todo. Botswana es de estos últimos.
Hice mi primer safari a los 13 años. Desde entonces he vuelto cuatro veces más, siempre en familia, y cada viaje ha sido distinto. Pero hay algo que se repite sin falta: la sensación de desconectarte por completo del mundo.
Un safari, para mí, es una experiencia extraordinaria. Estás rodeado de algunos de los paisajes más impresionantes de África, hospedado en lodges donde el lujo convive con la naturaleza sin pedirle permiso a nada. No hay distracciones, solo tiempo con tu familia y la emoción de salir cada mañana sin saber qué te tiene preparado el día. Tu única preocupación es ayudarle al guía y al spotter a encontrar al siguiente felino, descubrir una nueva manada de elefantes o, simplemente, esperar la sorpresa.
Lo que distingue a Botswana es una decisión de fondo: construyó su turismo alrededor de la conservación, no del volumen. Aquí la prioridad nunca ha sido recibir a miles de visitantes, sino proteger la vida salvaje. Por eso predominan las reservas privadas, enormes extensiones de terreno para muy pocos vehículos, donde cada avistamiento se siente genuinamente exclusivo.
La diferencia con un parque nacional es enorme. En los parques hay caminos marcados de los que no puedes salir, y si un león decide descansar junto a uno, en minutos aparecen decenas de jeeps buscando el mejor ángulo. En las reservas privadas ocurre justo lo contrario: es raro compartir un avistamiento con más de uno o dos vehículos, y cuando el terreno lo permite, los guías salen del camino para seguir a los animales con total respeto por su entorno.
Cómo recorrer Botswana
Recomiendo dedicar entre 10 y 12 días para combinar distintos ecosistemas porque ahí está la magia de Botswana.
Empezaría por el Delta del Okavango, uno de los lugares más impresionantes del país. Según la época del año, cuando el Delta se inunda, se puede combinar el safari tradicional con el safari en mokoro, la canoa tradicional que te lleva por el agua y te da una perspectiva completamente distinta de los animales. Es una de mis formas favoritas de hacer safari.
De ahí seguiría a Moremi Game Reserve, con una de las densidades más altas de felinos del mundo, de los mejores lugares para ver leopardos, leones y chitas. Aquí está Wilderness Mombo, que para mí es el mejor lodge de África, reconocido varias veces por Condé Nast Traveler.
Después, unos días en Chitabe Game Reserve. Es un lugar al que siempre quiero volver. Nunca olvidaré la primera vez que salimos de una zona de árboles y el paisaje se abrió lleno de animales: jirafas, antílopes de todo tipo, leones y leopardos compartiendo el mismo espacio. De esas imágenes que se quedan grabadas para siempre.
También incluiría Linyanti Game Reserve, en la frontera con Namibia. Me encanta porque combina safaris terrestres con actividades en el río que pasa frente a las villas de Wilderness DumaTau, donde ves pasar manadas enormes de elefantes. Una combinación que no se repite en ninguna otra reserva de Botswana, y que fue votado como uno de los mejores camps de África por Condé Nast Reader's Choice.
La siguiente parada sería el Kalahari, un paisaje completamente distinto al resto del viaje. Aquí está el enorme Salar de Makgadikgadi, formado hace casi un millón de años cuando movimientos tectónicos cambiaron el curso de varios ríos y secaron un lago gigantesco. Se pueden ver leones y elefantes adaptados a estas condiciones, convivir con suricatas en su hábitat y visitar comunidades San. Jack's Camp, además, tiene todo el espíritu de un campamento auténtico, con tiendas muy bien curadas y una personalidad que no he encontrado en ningún otro lugar.
Para cerrar, siempre intento pasar un par de noches en Victoria Falls. Está a solo 30 minutos en coche de la frontera con Zambia o Zimbabwe, y el cruce por tierra es parte de la experiencia. Me parece la mejor manera de terminar un safari por Botswana.
Si cuentas con menos tiempo, sugiero elegir tres ecosistemas: Okavango, Moremi y Kalahari para vivir la esencia sin prisas. En Botswana, menos camps siempre es más experiencia.
Experiencias incluidas:
• Safari en mokoro por el Delta del Okavango
• Game drives en algunas de las mejores reservas privadas de África
• Ver leopardos, leones y chitas en libertad
• Convivir con suricatas en su hábitat
• Conocer comunidades San
• Hospedarte en algunos de los mejores lodges del continente
Lo que hace único a Botswana
Para mí, lo especial de Botswana está en la forma en que se vive el safari. Se puede hacer tanto en parques nacionales como en reservas privadas, pero la experiencia cambia por completo.
En los parques nacionales hay caminos marcados de los que no puedes salir, y si tienes la suerte de que un león o un leopardo esté cerca, en minutos llegan muchísimos jeeps buscando la mejor foto.
En las reservas privadas es distinto: extensiones enormes para muy pocos vehículos y, cuando el terreno lo permite, los guías pueden salirse del camino para seguir a los animales. Rara vez compartes un avistamiento con más de uno o dos jeeps, así que todo se siente más exclusivo y más natural.
Creo que esa es una de las razones por las que Botswana sigue siendo mi destino favorito para hacer safari.
Por qué Botswana es el destino del momento
Botswana se ha convertido en uno de los destinos más buscados del turismo de lujo porque ofrece justo lo que hoy buscan los viajeros: privacidad, conservación y experiencias auténticas.
Mientras otros destinos de safari reciben cada vez más visitantes, Botswana ha mantenido un modelo de bajo volumen y alto nivel, donde la prioridad sigue siendo proteger la naturaleza. El resultado: una experiencia mucho más exclusiva, con menos vehículos, mejores avistamientos y algunos de los lodges más espectaculares de África.
Lo que no sabías sobre Botswana
• Botswana alberga la población de elefantes más grande del mundo.
• El Delta del Okavango es uno de los pocos del mundo que desemboca en el interior del continente y nunca llega al mar.
• Muchos lodges tienen menos de diez suites, así que es común pasar días enteros sin cruzarte con otros huéspedes.
Guía rápida: dónde ir, dónde dormir y qué vivir en Botswana
Lugares que no pueden faltar
• Delta del Okavango
• Moremi Game Reserve
• Chitabe Game Reserve
• Linyanti Game Reserve
• Makgadikgadi
• Victoria Falls
Experiencias exclusivas
• Navegar el Delta del Okavango en mokoro al amanecer o al atardecer
• Desayunar en plena reserva durante el game drive de la mañana
• Terminar el día con un sundowner y un gin & tonic en medio de la sabana
• Ver una manada de elefantes cruzar frente a tu villa en Wilderness DumaTau
• Acercarte a una familia de suricatas en Makgadikgadi
• Dormir bajo las estrellas en el sleep-out de algunos camps
Hoteles recomendados
• Wilderness Mombo. Dentro de Moremi Game Reserve. Para mí, uno de los mejores lodges de África y un referente para observar felinos.
• Jack's Camp. Un campamento icónico con todo el encanto del Kalahari y una personalidad única.
• Wilderness DumaTau. Perfecto para combinar safaris terrestres y de río mientras enormes manadas de elefantes pasan frente a las villas.
• &Beyond Sandibe. Uno de los lodges con la arquitectura más bonita del Delta.
• Wilderness King's Pool. Ideal para vivir la temporada de inundación del Okavango.
• Singita Elela. Una de las aperturas más esperadas de Botswana.
Así es un día de safari en Botswana
Los días empiezan alrededor de las 5:00 a.m., con café y un desayuno ligero antes de salir al primer game drive, cuando los animales suelen estar más activos.
A mitad del recorrido, los guías montan café y desayuno en alguno de sus spots favoritos, siempre con vistas espectaculares. El safari matutino termina cerca de las 11:00 a.m.; regresas al camp para comer y descansar antes del afternoon tea, que marca el inicio del safari vespertino.
Uno de mis momentos favoritos llega justo antes del atardecer, cuando los guías montan un pequeño bar en medio de la nada para el clásico sundowner, casi siempre un gin & tonic en la mano mientras cambia la luz sobre la sabana.
El regreso al camp de noche siempre trae alguna sorpresa: hipos caminando fuera del agua, búhos o algún otro animal nocturno que de día pasa desapercibido. Después viene la cena y, si quedan ganas de seguir platicando, casi siempre hay un fire pit encendido para cerrar el día viendo las estrellas con un último trago.
Tips NUBA: lo que solo un especialista te puede decir
No creo que exista una mala época para ir a Botswana. He viajado varias veces en Semana Santa y siempre me ha parecido espectacular. Cada temporada ofrece algo distinto, desde paisajes más verdes hasta avistamientos increíbles y, lo importante es adaptar el itinerario a la época del año.
• Junio a octubre (temporada seca): máxima concentración de animales alrededor de fuentes de agua. Ideal para ver depredadores; paisaje más seco, pero avistamientos más fáciles.
• Noviembre a marzo (temporada verde): paisajes verdes, aves migratorias, crías de animales. El Delta está en su máximo esplendor visual. Ideal para fotografía.
Si solo pudiera darte un consejo, sería invertir en los lodges antes que en sumar noches. En Botswana, el lodge es parte de la experiencia: no es solo dónde duermes, también determina la reserva, la calidad de los guías, la ubicación y, muchas veces, los avistamientos que vas a tener.
Siempre recomendaría combinar al menos dos ecosistemas completamente distintos. Pasar del Delta del Okavango al Kalahari se siente como hacer dos viajes en uno: el paisaje, la fauna e incluso la forma de hacer safari cambian por completo.
Si es tu primer safari, elegiría reservas privadas antes que parques nacionales. Poder salir del camino cuando el terreno lo permite, y no compartir cada avistamiento con decenas de vehículos, cambia por completo la experiencia.
No intentaría abarcar demasiados camps. Tres bien elegidos suelen ser mucho mejor que querer conocer cinco, en safari también se trata de bajar el ritmo y disfrutar el lugar.
Siempre dejaría un par de noches para Victoria Falls, antes o después del safari. Está a solo 30 minutos en coche de la frontera con Zambia o Zimbabwe, y el cruce por tierra ya es parte de la aventura. Me parece el cierre perfecto para el viaje.
Y si quieres llegar con más contexto sobre Botswana, hay una película que siempre recomiendo ver antes de partir: A United Kingdom. Está basada en la historia real de Seretse Khama, el primer presidente de Botswana, y retrata parte de la historia y la identidad del país. Creo que ayuda a entender mejor el destino, no solo desde la naturaleza, sino también desde su historia.
Sobre Sofía Giberti
Sofía forma parte del equipo de NUBA México desde hace un año, donde contribuye al diseño de experiencias de viaje a medida. Su vínculo con la industria turística, sin embargo, comenzó desde temprana edad, influenciada por su padre, quien cuenta con más de 15 años de trayectoria en el sector. Esa cercanía despertó su interés por los viajes y consolidó una visión centrada en crear itinerarios únicos, personalizados y memorables para cada viajero.
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