En las últimas semanas, el nombre de la influenza H3N2 ha vuelto a aparecer con fuerza en conversaciones, consultorios y redes sociales. Fiebre alta, cansancio extremo y contagios rápidos han hecho que muchas personas se pregunten si estamos frente a una nueva variante peligrosa y, sobre todo, si la vacuna que ya se aplicaron realmente sirve.
La confusión es normal. Entre cambios de subclados, mutaciones y mensajes contradictorios en internet, no siempre es fácil entender qué es esta influenza, qué riesgos implica y por qué la vacunación sigue siendo una de las decisiones más importantes para cuidar nuestra salud.
¿Qué es la influenza H3N2?
La influenza H3N2 es un subtipo del virus de la influenza A y uno de los principales responsables de las temporadas de gripe más intensas en humanos. Surgió en 1968 a partir de un proceso de reassortimiento genético entre virus de origen aviar y humano, lo que provocó una pandemia y marcó un antes y un después en la vigilancia epidemiológica.
Su nombre proviene de dos proteínas que se encuentran en su superficie: la hemaglutinina H3, que permite al virus unirse a las células del cuerpo, y la neuraminidasa N2, que facilita la liberación de nuevas partículas virales. Estas proteínas cambian constantemente, lo que explica por qué este virus se adapta tan bien año con año.
Una de sus características más complejas es el llamado “drift antigénico”, un proceso de mutación continua que le permite evadir la inmunidad previa. En 2025, el subclado K de H3N2 ha sido dominante en la mayoría de los casos, con una capacidad de transmisión mayor gracias a la incorporación de un gen M proveniente del H1N1.
¿Sirve la vacuna de la influenza para la variante H3N2?
Esta es la pregunta que más se repite en consultorios y redes sociales, y la respuesta puede parecer contradictoria a primera vista. No, la vacuna de la temporada 2024-2025 no evita que te infectes con la nueva variante H3N2 subclado K si entras en contacto directo con el virus.
Sin embargo, eso no significa que la vacuna no sirva. De acuerdo con lo explicado por especialistas, las personas vacunadas tienen una reducción significativa en el riesgo de complicaciones graves.
En niños y adultos mayores, la probabilidad de hospitalización disminuye alrededor de un 40%, mientras que en adultos jóvenes puede reducirse hasta en un 70%.
Esto ocurre porque, aunque la vacuna no bloquee por completo la infección, sí entrena al sistema inmunológico para responder mejor. El resultado suele ser una enfermedad más corta, menos agresiva y con menor riesgo de neumonía u otras complicaciones respiratorias serias.
¿Por qué deberías vacunarte contra la influenza?
Vacunarse contra la influenza no se trata solo de evitar enfermarse, sino de evitar que una infección común se convierta en un problema mayor. La influenza H3N2 suele iniciar de forma abrupta, con fiebre alta, dolor muscular intenso, tos persistente y una fatiga que puede durar semanas, incluso en personas sanas.
En poblaciones vulnerables, como adultos mayores, embarazadas o personas con enfermedades crónica, el riesgo de complicaciones aumenta considerablemente. La vacuna actúa como una red de protección que reduce la severidad del cuadro y la posibilidad de terminar en el hospital.
Además, vacunarte también ayuda a disminuir la presión sobre los sistemas de salud durante los picos de contagio. Menos hospitalizaciones significan más recursos disponibles para quienes realmente los necesitan y una recuperación colectiva más rápida.
Es importante entender que ningún ser humano tiene inmunidad natural frente a nuevas variantes de influenza. Enfermarse puede pasar, pero lo que sí está en tus manos es decidir qué tan fuerte será el golpe.
¿Lo sabías?
Coordinadora de Chic Magazine digital. Egresada de la Licenciatura en Comunicación de la FES Acatlán. Vivo de cine, los libros, videojuegos y la buena comida.
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