La ilusión de interpretar a Annie y de comenzar a construir un camino dentro del teatro musical fue el principal impulso para que Fátima decidiera audicionar por el papel.
Sin imaginar que sería elegida para dar vida a la protagonista, la noticia se convirtió en uno de los momentos más especiales de su corta, pero prometedora carrera.
“Me emocioné muchísimo. Fue un momento mágico cuando los productores Diego Cantú, de La Gran Audiencia, y Beto Familiar, de Alberto Familiar Company, me dieron la sorpresa de que había sido elegida para interpretar a Annie. Quiero guardar ese día en mi corazón para siempre”.
Al adentrarse en la historia de Annie, Fátima descubrió en el personaje cualidades con las que se identificó desde el primer momento.
Su alegría, valentía y capacidad de mantener la esperanza fueron algunos de los aspectos que más disfrutó al interpretarla sobre el escenario.
“Lo que más me gustó de Annie es que es una niña muy alegre, valiente, positiva y que siempre sueña con un mejor mañana”.
Aunque la intérprete encontró muchas similitudes entre su personalidad y la de Annie, como el optimismo, el gusto por cantar y su espíritu soñador, desde el inicio tuvo claro que quería imprimirle un sello propio a su interpretación, haciendo que cada función se sintiera auténtica.
“Me gusta que mi actuación se sienta muy natural, agregar palabras en algunos diálogos e improvisar gestos”.
El proceso de preparación también estuvo acompañado por emociones que fueron cambiando conforme se acercaba el momento de presentarse frente al público.
Entre la concentración, los nervios y la ilusión por ver finalmente el resultado de todo el trabajo, la actriz tuvo que encontrar la manera de mantenerse enfocada y confiar en todo lo que había construido durante los ensayos.
“Las transiciones y los trazos fueron algo durante los ensayos, diría que algo complicados, pero nada que no se me quedara para realizarlo a la perfección.
Al contrario de, al salir al escenario por primera vez, me sentí emocionada y también un poco nerviosa, me puse a rezar, respiré profundo y ahora a disfrutar todo lo que había ensayado”.
Uno de los elementos que hacen especial a esta puesta en escena es su selección musical, con temas que han trascendido generaciones y que se han convertido en parte esencial de la historia.
Para Fátima, interpretar estas canciones también significó vivir distintos momentos a lo largo de la obra, algunos de ellos especialmente significativos por lo que representan dentro de su personaje.
“Pudiera decir que todas las disfruté mucho, pero de las más emotivas fueron cuando canté ‘Mañana’ con Kali (Sandy), cuando bailo vals con el señor Warbucks y otras más divertidas cuando el señor Warbucks me ve por primera vez y las escenas con las huérfanas y la señorita Hannigan”.
La producción también reunió a reconocidas figuras de la escena nacional, entre ellas Mónica Huarte y Héctor Suárez Gomís, cuya trayectoria aportó una dimensión especial a la experiencia.
Para la joven actriz, coincidir con intérpretes de este nivel significó mucho más que compartir créditos, pues representó una oportunidad para crecer y descubrir nuevas formas de vivir el trabajo sobre el escenario.
“Fue un sueño para mí compartir escenario con grandes actores como Mónica y Héctor, aprendí muchísimo de ellos, a disfrutar y darlo todo en el escenario, a no solo interpretar el personaje, sino vivirlo”.
Aunque Fátima Leal estuvo al frente del personaje protagonista, compartir el rol con Aylín Arellano se convirtió en una experiencia que enriqueció su paso por la puesta en escena.
Más allá de alternar un mismo personaje, ambas encontraron en el proceso una oportunidad para acompañarse y crear una conexión que trascendió los momentos sobre el escenario.
“Poder combinar el personaje con Aylín fue padrísimo, nos hicimos muy amigas, compartimos muchas horas de ensayo juntas y nos apoyábamos en el estudio del libreto y las canciones. Jugábamos en los tiempos libres”.
Con la mirada puesta en lo que sigue, Fátima ya comienza a imaginar los personajes que le gustaría llevar en cuenta en una próxima oportunidad.
Entre historias que representan nuevos retos actorales y otras que le permiten explorar su faceta musical, la joven actriz tiene claro que este es apenas el comienzo de un camino que quiere seguir construyendo.
“Me gustaría interpretar a Anna Frank en El Diario de Anna Frank porque tiene una historia con mucha actuación emocional, y a Fiona en Shrek, el musical, porque me gustan mucho sus canciones”.
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