Desde su llegada al catálogo de Netflix, “Innato” no tardó en generar conversación., pues bastaron un par de episodios para que las redes se llenaran de comentarios, teorías y una pregunta que se repite una y otra vez: ¿está basada en una historia real?
El tono oscuro, la crudeza emocional y la sensación de estar mirando algo peligrosamente cercano a la realidad hacen que la serie se sienta incómoda… y precisamente ahí radica su fuerza, pero detrás de ese contexto opresivo y de un asesino que parece salido de una crónica policial, hay una verdad que conviene aclarar desde el inicio.
¿“Innato” está basada en hechos reales?
“Innato” no adapta ningún caso real ni está inspirada directamente en un asesino documentado.
La historia fue creada desde cero por Fran Carballal y Enrique Lojo, quienes imaginaron tanto al llamado “asesino del gasoil” como el universo que rodea a la protagonista.
No hay expedientes judiciales ocultos ni crímenes específicos trasladados a la pantalla. Todo lo que ocurre en la serie pertenece al terreno de la ficción.
Sin embargo, eso no significa que el relato sea solo inventado y exagerado. Al contrario, la serie trabaja con códigos narrativos muy reconocibles para el espectador actual.
Aquí es donde entra la confusión. “Innato” se alimenta de elementos que el público asocia inmediatamente con el true crime como asesinos convertidos en figuras mediáticas, familias marcadas de por vida, errores del sistema, policías obsesionados con el pasado y una sociedad que nunca termina de soltar el morbo. Esa mezcla hace que la historia resulte inquietantemente plausible.
El realismo de “Innato”
Netflix ha afinado el pulso cuando se trata de thrillers que parecen sacados de la vida real, y “Innato” no es la excepción.
La serie no necesita decir “basada en hechos reales” para sentirse auténtica.
Más que los asesinatos, lo que sostiene la historia es el impacto emocional.
La protagonista, Sara, no es una detective ni una periodista, sino que es una psicóloga que intenta vivir con normalidad siendo hija de un asesino múltiple.
Ese punto de partida resulta demoledor porque conecta con miedos muy humanos, que son la herencia, la culpa, el silencio familiar.
La liberación del padre tras años de prisión y la aparición de nuevos crímenes que imitan los del pasado funcionan como detonantes, pero el verdadero conflicto ocurre dentro de los personajes.
La serie se pregunta si el mal se hereda, se aprende o simplemente se repite. Y esa pregunta, aunque ficticia, resuena con fuerza en un mundo saturado de historias criminales reales.
¿Qué hace diferente a “Innato”?
A diferencia de otras producciones que recrean casos conocidos, “Innato” decide no apoyarse en un expediente histórico.
Su apuesta va por otro lado y es que usa el crimen como contexto para hablar de identidad, miedo y memoria.
En ese sentido, la serie se suma a una tendencia del thriller español contemporáneo que dialoga con el true crime sin copiarlo.
No intenta resolver un misterio famoso ni ofrecer respuestas cerradas. Prefiere incomodar, dejar preguntas abiertas y obligar al espectador a convivir con la duda.
Esa es, quizá, la razón por la que muchos sienten que la serie se basaría en una historia real. Porque aunque todo esté inventado, las emociones no lo están. La angustia, la desconfianza y el temor a que el pasado regrese son demasiado reconocibles como para ignorarlos.
Editora Web Senior en Chic Magazine. Disfruto escribir sobre temas relacionados con celebridades, moda, estilo de vida, salud y belleza.
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