Chic Logo
PERSONAJES

Los colores que construyen identidades, Jessica Cedillo

Cómo elegir los tonos correctos puede transformar la imagen personal, fortalecer la autoestima y construir un estilo auténtico más allá de las tendencias.

Para Jessica, el color no solo se ve: se siente y comunica identidad / Foto: Daniel Saldívar
Para Jessica, el color no solo se ve: se siente y comunica identidad / Foto: Daniel Saldívar
Alexis Herrera
Alexis Herrera

La colorimetría juega un papel clave al momento de vestirnos, aunque el proceso comienza mucho antes de armar un outfit. Al elegir una prenda entran en juego distintos factores: el gusto personal, las emociones y aquello que creemos que nos favorece.

Jessica, por su parte, comparte cómo los tonos pueden potenciar la personalidad cuando se eligen de manera correcta.

Al momento de comprar una prenda, solemos adaptarnos a ciertos patrones por seguridad y por la creencia de que nos favorecen. Siendo una relación más allá de lo estético recordándonos que nuestras elecciones no siempre son conscientes.


“Elegimos colores influenciadas por emociones y experiencias pasadas. La colorimetría permite tomar consciencia de esos hábitos y abrir nuevas posibilidades. Así, el color se convierte en una herramienta de expresión y no sólo en una regla visual”, compartió.

Existen colores base que, bien elegidos, pueden resaltar la belleza natural y la piel de cada persona, convirtiéndose en pilares esenciales del guardarropa. Jessica Cedillo advierte sobre uno de los errores más comunes al vestir.

“Pensar que el negro, el blanco o el beige funcionan igual en todos, cuando en realidad su efecto depende del subtono de piel. Por ejemplo, un blanco puede apagar a algunas personas, mientras que un marfil las ilumina”.

Al momento de construir un guardarropa, es ideal saber el juego del círculo cromático. Entender cómo dialogan los colores entre sí, aquellos que se complementan o contrastan, permitiendo crear una imagen armónica y coherente, lejos de acumular tonos sin intención.

“Lo ideal es definir primero una base de colores neutros que favorezcan el tono de piel y, a partir de ahí, incorporar acentos que pertenezcan a la misma gama de colores o que se complementen de forma equilibrada. Esto permite combinar prendas con mayor facilidad y mantener una imagen armónica”, aseguró.


El color también tiene un impacto directo en la autoestima y en la forma en que nos percibimos. Cuando identificamos los tonos que realmente nos favorecen, la seguridad se refleja de manera natural: nos sentimos mejor, nos vemos mejor y el ánimo se eleva casi de inmediato.

“Cuando un color ilumina el rostro, el cerebro recibe esa señal de bienestar y eso se traduce en mayor seguridad y confianza. No es sólo que el color se vea bonito, es que realmente nos haga sentir bien”.

En ocasiones, seguir tendencias sin cuestionarlas lleva a subestimar el poder del color. Y es que, antes de cualquier corte, silueta o estilo, el tono es lo primero que se percibe y lo que define el impacto inicial.

“La primera impresión se forma en cuestión de segundos y el color juega un papel clave en esos primeros instantes: influye en cómo los demás nos leen, incluso antes de que digamos una palabra”.


“Antes de pensar en siluetas o estilos, vale la pena entender qué colores nos iluminan y nos armonizan, porque eso transforma por completo la imagen personal”.

Es aquí donde la colorimetría vuelve a ser el centro de todo, al ayudar a construir un estilo que no depende únicamente de la moda, sino de la identidad de cada persona.

Cuando identificas los colores que van contigo, tu clóset empieza a tener sentido y se vuelve mucho más fácil de usar con el tiempo”.

“Las tendencias cambian todo el tiempo, pero un color bien elegido siempre se ve bien y se siente actual. Bien lo decía Coco Chanel: “La moda pasa, el estilo permanece”, y la colorimetría es una de las herramientas que más ayudan a lograr un estilo auténtico y duradero”afirmó.


Como fundadora de EBA Beauty Sanctuary, Jessica vuelve a señalar uno de los errores más comunes en torno al color, asumir que el negro funciona como base universal. Usado en exceso, este tono puede endurecer los rasgos o apagar el rostro.

“Existe la creencia de que el negro siempre funciona, que es fácil de combinar, que sirve para cualquier evento e incluso que ‘adelgaza’, cuando en realidad ese efecto tiene más qué ver con el corte y la tela que con el color en sí”.

Por último, Jessica comparte que el rojo es su color favorito para el día a día, gracias a su versatilidad y fuerza visual. Puede combinarse con negro o blanco para lograr looks más pulidos o con jeans para un estilo más relajado.

“Incluso en pequeños acentos, ya sea en accesorios o en los labios, el rojo eleva cualquier outfit al instante y lo vuelve más chic y sofisticado. Además, transmite seguridad, determinación y fuerza. Todo eso es lo que un buen color puede hacer por ti sin necesidad de mucho esfuerzo”, concluyó.



CHIC Magazine Logo

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.