En cada etapa de su carrera, Luis Curiel ha encontrado motivos nuevos para seguir explorando el arte que lo mueve. Su historia está hecha de decisiones valientes, momentos de descubrimiento y una curiosidad que no se apaga.
Desde sus primeros pasos sobre el escenario con el musical Peter Pan, descubrió que las emociones también pueden sentirse como un impulso eléctrico que cambia todo. Aquella experiencia marcó su manera de vivir el arte. Ese instante inicial definió la forma en que enfrenta cada nuevo proyecto. “Recuerdo que sentí un hormigueo por todo mi cuerpo, una combinación de alegría, ganas y nervios. Sigo procurando ser el mismo soñador, procuro no perder el sentido de asombro y alimentar mi pasión todos los días con cada proyecto”, compartió.
Su historia con el teatro no nació por casualidad, sino por una sensación profunda de pertenencia. Encontró un lugar donde podía entenderse a sí mismo de otra manera. Ese encuentro fue el inicio de una relación que lo transformó por dentro y por fuera. “Sentí que era el único lugar que no me hacía sentir raro o diferente, me dio refugio, abrazo y formación, me brindó diferentes formas de entender el mundo y la posibilidad de comunicar todas las imágenes de mi pensamiento y darle forma a mis sentimientos”, dijo.
Y aunque hoy respira actuación, siempre ha tenido una curiosidad natural por las culturas y el origen de las cosas. Su mirada inquieta lo ha llevado a imaginar vidas alternas más allá del escenario. En otra realidad, quizá estaría explorando historias desde un enfoque distinto. Su proceso creativo comienza mucho antes de pisar un set o un escenario. Hay una reflexión interna que le da dirección a cada papel".
Más allá del trabajo, él valora los espacios donde puede reconectar consigo mismo. Disfruta esos momentos donde la mente se despeja y el cuerpo se relaja. Para él, la vida también se nutre de pausas bien hechas. “Me gusta viajar, comer (ir a nuevos restaurantes), leer, hacer ejercicio, irme a algún retiro espiritual, aprender una actividad nueva, jugar juegos de mesa e ir al boliche”, mencionó.
Su trayectoria profesional está marcada por proyectos muy distintos entre sí, todos con un reto propio. Cada paso lo ha llevado a descubrir nuevas maneras de contar historias. En esos caminos ha encontrado aprendizajes que hoy forman su sello como actor. “Las últimas telenovelas que hice fueron Tres Familias y Vencer el Pasado, y entre las series más relevantes de mi carrera se encuentran El Chapo, Control Z, Te Quiero y Me Duele, Como Agua Para Chocolate y recientemente Cometierra; las películas que estrené este año fueron Contraataque, Autos, Mota y Rock & Roll y próximamente Sueños de Primavera. Todos los proyectos me han ayudado a conocer y a expandir mis capacidades interpretativas, han hecho que desarrolle nuevas y diferentes herramientas y habilidades”, platicó.
Como espectador, se ha dejado sorprender por obras que desafían el pensamiento y las emociones. Hay historias que lo han acompañado a lo largo del tiempo. Esas influencias han moldeado su sensibilidad artística. Además, en su lista de pendientes profesionales hay nombres que admira desde hace años. Para él, trabajar con ciertos talentos significaría cruzar una frontera creativa.
Ese anhelo habla de la exigencia que tiene consigo mismo. “El cine de Luis Buñuel, las películas Ciudad de Dios y El Séptimo Sello, así como las series I’m Robot y Breaking Bad, me han marcado como espectador y han inspirado mi carrera. Me gustaría trabajar con Edward Norton”, reveló.
Curiel también nos platicó sobre Contraataque, producción de Netflix, en la que interpreta al personaje ‘Pollo’, algo que le dejó un gran aprendizaje. Y es que cada proyecto grande trae consigo un antes y un después, y este en particular lo llevó a arriesgarse como pocas veces. Vivió un proceso donde la acción, la energía y la disciplina se combinaron en un reto emocionante.
La experiencia lo dejó con un agradecimiento profundo. “Me dejó muchas satisfacciones a nivel personal y profesional. Es una película que representó una arriesgada apuesta, retomar el cine de acción y hacerlo desde la perspectiva de cinco héroes es algo que le hacía falta al cine nacional. Me acerco a más público y visibilizo mi trabajo en todo el mundo”, agregó.
Entre las herramientas que más valora está la capacidad de verse con objetividad. Analizar su trabajo se ha vuelto parte de su disciplina diaria. Esa autoevaluación constante le permite evolucionar con intención. Su recorrido está cargado de esfuerzos que pocas veces se ven, pero que sostienen cada logro. Ha caminado con determinación, incluso cuando el camino ha sido complejo. Ese compromiso es una parte fundamental de lo que hoy reconoce como motivo de orgullo. “Siempre me gusta observarme para corregirme y para mejorar mi desempeño, soy muy crítico conmigo mismo. Me hace sentir orgulloso mi determinación, mi perseverancia y constancia, y todo el trabajo y la fe que he depositado en esta profesión”, detalló.
Y cuando puede regalarse un día libre, lo convierte en un refugio tranquilo y sencillo. Le gusta rodearse de calma, buena comida y momentos que no exigen reloj. Ese tipo de días le devuelve energía y claridad. Más allá de los reflectores, le interesa la manera en que su trabajo toca a las personas. Sueña con dejar una huella que vaya más allá de un personaje. Le gustaría ser recordado por su esencia tanto como por su arte.
“Cuando no estoy trabajando me gusta levantarme tarde, hacerme de comer algo rico, hacer ejercicio, leer un rato, y tumbarme en el sillón con una buena compañía y ver un maratón de pelis. Que sintieran que los acompañé en algún momento de su vida con alguna de mis interpretaciones y que me recordaran como una persona generosa y gentil, y que me pensaran como un artista preparado, arriesgado y aventurero”, concluyó.
Definitivamente, su forma de construir personajes nace de una observación honesta de su propio mundo interior. Disfruta explorar matices y permitir que diferentes capas de su personalidad tomen forma en escena. Ese juego es parte de lo que más disfruta de actuar. Asimismo, la relación con su público se ha convertido en un espacio cálido donde puede mostrarse auténtico".
"Es consciente de la responsabilidad que implica ser visible. Por eso cuida cada detalle de lo que comparte y cómo lo comparte. “Creo que los personajes son la oportunidad para mostrar y expandir diferentes aspectos de mí. Así es que depende de los requerimientos del personaje, yo puedo entender qué partes de mí le puedo prestar. Uno recibe lo que da y yo intento corresponder a ese cariño, trato que mis redes sean congruentes conmigo y mis ideales para que mis seguidores puedan sentir a un amigo y en el mejor de los casos una inspiración”, comentó.
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