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¿Cómo nació Record Room Podcast? Odette Nader nos cuenta su historia

Entre viniles y canciones que guardan recuerdos, ella ha creado una comunidad unida por la música. Conoce sus favoritos y lo que hay detrás de cada disco.

¿Cuántos vinilos tiene Odette Nader? La host de Record Room nos cuenta. (JOSÉ CHANG)
¿Cuántos vinilos tiene Odette Nader? La host de Record Room nos cuenta. (JOSÉ CHANG)
Alicia Pacheco
Alicia Pacheco

Con una comunidad que encontró en ella a alguien con quien compartir su amor por la música indie, Odette Nader ha convertido canciones, discos y recuerdos en un punto de encuentro.

Su playlist parece no tener fin y, entre recomendaciones y nostalgia, ha logrado conectar con una audiencia que encuentra en una canción la memoria de un momento, una persona o una etapa.

Abrimos las puertas de su Music Room  para conocer de cerca ese universo. Entre más de 700 viniles, portadas y recuerdos que forman parte de su historia, pusimos el tornamesa a girar y platicamos con ella sobre cómo nació su pasión por la música, los sonidos que la emocionan, sus conciertos favoritos y Record Room, el proyecto con el que comparte esta pasión con su audiencia.

Para Odette Nader,  Someday de The Strokes representa su adolescencia porque fue cuando empezó a enamorarse de la música. (JOSÉ CHANG)
Para Odette Nader, Someday de The Strokes representa su adolescencia porque fue cuando empezó a enamorarse de la música. (JOSÉ CHANG)

• Odette, te describes a ti misma como curadora musical, ¿qué significa serlo y cómo manejas este estilo de vida?

Para mí, ser curadora musical nace, antes que nada, de un amor muy profundo por la música, pero también de escuchar con curiosidad y elegir con intención qué quiero compartir. 

Comparto los discos, artistas, canciones e historias que genuinamente me emocionan y que despiertan en mí las ganas de seguir escuchando, investigando y descubriendo.

Una de las cosas que más me ilusionan de tener esta plataforma es poder acercarle música a otras personas: que alguien descubra un artista nuevo, encuentre una canción que termine acompañándolo durante una etapa de su vida o se anime a escuchar un álbum al que quizá nunca habría llegado por su cuenta.

Por eso nunca lo he sentido como algo forzado; la música está presente en prácticamente todos los aspectos de mi vida. Escucho música, colecciono discos, voy a conciertos, leo sobre artistas, hablo de ella constantemente y tengo la enorme fortuna de que también sea mi trabajo.

De alguna manera, vivo y respiro música, y ser curadora me permite transformar toda esa pasión y curiosidad en algo que puedo compartir con los demás.

• La música tiene la capacidad de transmitirnos emociones y llevarnos a un recuerdo a través de una letra o una melodía. ¿Qué significa para ti ese poder que tiene la música de conectar con nuestras emociones?

Para mí, ese es uno de los poderes más increíbles de la música: puede hacerte sentir algo que a veces ni siquiera sabes cómo poner en palabras y, al mismo tiempo, guardar momentos de tu vida.

Hay canciones que escucho y en segundos me transportan a una persona, una ciudad, un concierto o incluso a una versión distinta de mí misma. Muchas veces recuerdo etapas de mi vida no por una fecha, sino por la música que estaba escuchando en ese momento.

También ha sido una de las cosas más sanadoras para mí; cuando estoy feliz la música amplifica esa emoción y, cuando estoy pasando por algo difícil, muchas veces encuentro en una canción una forma de sentirme acompañada y entender mejor lo que estoy sintiendo.

Creo que por eso me gusta tanto la idea de que la música es la manera en la que decoramos el tiempo: las canciones terminan convirtiéndose en pequeños archivos emocionales de nuestra vida, y me parece increíble que una melodía pueda devolvernos, años después, a exactamente cómo nos sentíamos en un momento determinado.

• La música es el hilo conductor de tu contenido. ¿Qué fue lo que te llamó la atención de ella desde un inicio y por qué decidiste hacerla parte central de tu contenido?

La música siempre ha sido una de las partes más constantes de mi vida y, desde muy joven, sabía que de alguna manera quería formar parte de la industria musical. Empecé a coleccionar discos a los 14 años y, dos años después, a los 16, nació Indie Music Vinyl.

La cuenta empezó completamente desde la pasión y como un hobby, como un espacio muy personal que incluso mantuve en secreto al principio porque quería que fuera algo mío, sin expectativas ni presión. Nunca imaginé que pudiera convertirse en lo que es hoy.

Con el tiempo entendí que lo que más me gustaba no era solamente compartir mi colección, sino hablar de las historias detrás de los discos, de lo que me hacen sentir y crear una comunidad alrededor de eso.

Creo que una de las razones por las que muchas personas se identifican con la cuenta es precisamente la nostalgia: a veces comparto un disco o una canción y termino leyendo historias de gente a la que le recordó una persona, una ciudad o una etapa de su vida, o veo que lo comparte porque sintió exactamente lo mismo.

Me encanta porque en ese momento el contenido deja de ser solamente mi experiencia y se convierte también en la de alguien más. También me emociona muchísimo cuando alguien me dice que descubrió un artista o escuchó un álbum completo porque lo vio en mi cuenta.

Odette Nader comparte que la portada con la que tiene una conexión especial es la de In Rainbows de Radiohead. (JOSÉ CHANG)
Odette Nader comparte que la portada con la que tiene una conexión especial es la de In Rainbows de Radiohead. (JOSÉ CHANG)

Creo que ahí entendí que la música tenía que seguir siendo el centro de todo lo que hago, porque fue lo que dio origen al proyecto y también lo que me ha permitido conectar de una manera tan genuina con personas de todo el mundo.

• Hablando de tus gustos personales, ¿qué géneros musicales disfrutas más escuchar y qué tienen que los hace tus favoritos?

El rock y, sobre todo, el indie rock son los géneros con los que más conecto. Desde muy pequeña crecí rodeada de música gracias a mi familia: mis papás siempre ponían música en el coche y mis hermanos Nicolás y Juan Antonio, que son mayores que yo, fueron quienes después empezaron a enseñarme bandas y discos que terminarían formando parte de mi gusto.

Mi relación con la música cambió por completo cuando Juan Antonio me hizo una playlist con canciones que pensaba que podían gustarme. Ahí fue cuando dejé de simplemente escuchar canciones y empecé a enamorarme de los álbumes, de las bandas, de las letras, de las guitarras y de todo lo que existe alrededor de una canción.

Fue la primera vez que sentí la música de una forma mucho más profunda, casi como algo que te recorre las venas, y desde entonces quise descubrir cada vez más. Algunas de mis bandas favoritas son The Strokes, The Beatles, Radiohead, The Smiths, Oasis, Arctic Monkeys, The Cure, Pink Floyd, Nirvana, Interpol, The Killers y The 1975, entre muchas otras. Creo que lo que más me atrae del rock es que puede ser crudo, melancólico, energético, romántico o experimental, pero siempre tiene una personalidad muy fuerte y una forma muy honesta de transmitir emociones.

También escucho pop y otros géneros, pero el rock fue el género que realmente me hizo enamorarme de la música y querer hacerla una parte tan importante de mi vida.

• Cuando hablamos de música indie, ¿cómo la describirías tú? ¿Qué es lo que más disfrutas de este estilo y qué crees que lo hace tan especial?

Para mí, la música indie tiene mucho que ver con la libertad de crear algo con una identidad muy propia. No siento que sea un género que se pueda encerrar en un solo sonido; dentro de él puedes encontrar desde guitarras muy crudas hasta canciones más melancólicas, experimentales o incluso cercanas al pop, pero casi siempre hay una personalidad muy marcada detrás.

También me gusta que, históricamente, no ha tenido que regirse necesariamente por los parámetros de lo más mainstream o por lo que funciona en la radio, y eso le ha dado a muchos artistas la libertad de tomar riesgos, experimentar y construir un mundo completamente suyo alrededor de la música.

Eso es justamente lo que más disfruto: sentir que cada artista tiene algo propio que descubrir. Cuando empecé a escuchar indie rock fue la primera vez que quise ir más allá de una canción; quería conocer a la banda, escuchar el álbum completo, entender las letras, saber cómo se había hecho y encontrar más artistas que me provocaran esa misma sensación.

Es la música con la que más me he identificado y conectado emocionalmente, y también me encanta esa sensación de encontrar una banda o una canción que quizá no conocías y sentir que acabas de descubrir algo especial.

Creo que eso es lo que más me sigue enamorando del indie: su autenticidad, su variedad y esa capacidad de hacerte sentir que estás entrando al mundo que alguien más creó a través de su música.

• ¿Cuándo comenzaste a coleccionar viniles y qué fue lo que te llevó a hacerlo?

Empecé a coleccionar viniles a los 14 años, justo en una etapa en la que mi relación con la música se estaba volviendo mucho más profunda.

Siempre he sido muy nostálgica y coleccionista, y cuando empecé a descubrir más rock e indie rock sentí que quería tener algo tangible que representara todo lo que esa música estaba empezando a significar para mí.

No sabía prácticamente nada sobre viniles, tocadiscos o cómo funcionaba todo ese mundo, pero pedí mis primeros discos por internet, un tocadiscos y unas bocinas, y de ahí nació la colección.

Con el tiempo entendí que lo que más me atrae del formato va mucho más allá de escuchar música: está el ritual de buscar un disco, tener el arte en tus manos, sentarte a escucharlo completo y terminar asociándolo con una persona, un lugar o una etapa de tu vida.

Odette Nader: "En realidad, no tuve un solo “primer vinil”, porque cuando empecé a coleccionar compré varios al mismo tiempo". (JOSÉ CHANG)
Odette Nader: "En realidad, no tuve un solo “primer vinil”, porque cuando empecé a coleccionar compré varios al mismo tiempo". (JOSÉ CHANG)

Por eso cada vinil de mi colección tiene una historia distinta y, de alguna manera, todos han formado parte de quién soy hoy.

• Actualmente, ¿cuántos viniles forman parte de tu colección?

Actualmente, mi colección está formada por más de 700 viniles. Empecé a coleccionar a los 14 años y desde entonces la colección ha ido creciendo conmigo.

Hay discos que compré cuando apenas comenzaba, otros que he encontrado viajando, ediciones especiales, copias originales y también viniles que me han regalado mi familia, amigos, artistas y sellos discográficos con los que he tenido la oportunidad de trabajar.

Más allá del número, lo que realmente hace especial la colección para mí es que prácticamente cada disco tiene una historia: me recuerda a una persona, un viaje, un concierto, un proyecto o una etapa distinta de mi vida.

De alguna manera, siento que verla completa es también ver una parte de mi propia historia contada a través de la música.

• ¿Cuál fue el primer vinil que tuviste? ¿Lo buscaste especialmente o llegó a ti de manera inesperada?

En realidad, no tuve un solo “primer vinil”, porque cuando empecé a coleccionar a los 14 años compré varios al mismo tiempo.

Entre ellos estaban Vampire Weekend, Made in the A.M. de One Direction, el álbum homónimo de The 1975, + de Ed Sheeran, Battle Born de The Killers, Is This It de The Strokes, Give Up de The Postal Service y Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de The Beatles.

Los elegí porque eran discos y artistas que en ese momento significaban muchísimo para mí, y me encanta que, por más que hayan pasado los años, siguen siendo álbumes que amo, que siento que me representan y que continúo escuchando constantemente.

Cada vez que los veo me transportan inmediatamente a esa etapa de mi vida, a lo que escuchaba, lo que me emocionaba y quién era a los 14 años. Incluso el desgaste que tienen después de tantos años me parece especial, porque demuestra que realmente los escuché y crecí con ellos.

Y creo que lo más bonito es que no he perdido ese amor; si acaso, con los años los quiero todavía más, porque además de seguir disfrutando la música, ahora guardan una parte de mi propia historia.

• ¿Cuál es el vinil más reciente que se sumó a tu colección?

Los viniles más recientes que se sumaron a mi colección llegaron de una forma muy especial: mi hermano y mi cuñada acaban de viajar a Japón y, sabiendo lo mucho que me gustan las ediciones japonesas, regresaron con dos LPs y ocho 7-inches para mí. 

Entre los LPs está una primera edición japonesa de 1977 de Heroes de David Bowie y un picture disc japonés de Let’s Dance de 1983, y entre los sencillos hay varias ediciones de The Beatles y también de sus integrantes como solistas, con canciones como Hey Jude y Revolution, My Sweet Lord e Isn’t It a Pity, Jet y Let Me Roll It, Mother y Why, además de un 7-inch de Bowie con Space Oddity e It Ain’t Easy.

Siempre he tenido una fascinación especial por los viniles japoneses porque, además de su presentación y de detalles como los obi strips y los inserts, son muy reconocidos entre coleccionistas por la calidad de sus prensados y por lo limpia que puede ser la escucha.

De todos los que me trajeron, uno de los que más significado tiene para mí es el 7-inch japonés de Strawberry Fields Forever y Penny Lane, porque fueron dos de las primeras canciones de The Beatles que realmente hicieron que empezara a enamorarme de su música.

La colección de vinilos de Odette Nader cuenta con 700 piezas. (JOSÉ CHANG)
La colección de vinilos de Odette Nader cuenta con 700 piezas. (JOSÉ CHANG)

Tenerlas juntas en una edición japonesa ya sería muy especial para mí, pero que además haya sido mi hermano quien la encontró y me la trajo desde Japón hace que tenga todavía más valor; al final, esos son los discos que más termino queriendo dentro de mi colección: los que además de contener música que amo, llegan acompañados de una historia que siempre voy a recordar.

• ¿Cuál es el vinil más antiguo que tienes, considerando el año en que fue lanzado?

Los viniles más antiguos que tengo forman parte de una colección de alrededor de 40 discos que mis abuelos me dieron. Entre ellos está un box set de Cri-Cri de 1963, y para mí tiene un valor enorme porque esos discos han acompañado a mi familia durante generaciones.

Mi abuela ya coleccionaba viniles antes de conocer a mi abuelo y, de hecho, la música fue una de las primeras cosas que los unió: cuando se conocieron en 1971, él le pidió que le enseñara su colección y pasaron una noche entera hablando y escuchando el soundtrack de Love Story; a partir de ahí comenzó su historia juntos.

Después, muchos de esos discos siguieron formando parte de la vida de mi familia y algunos eran los que les ponían a mi mamá y a sus hermanos cuando eran niños.

Ahora están conmigo, y me parece muy especial pensar que discos que estuvieron presentes en la historia de mis abuelos y en la infancia de mi mamá y sus hermanos hoy formen parte de mi propia colección.

Para mí, eso es una de las cosas más bonitas del vinil: puede pasar de una generación a otra y seguir acumulando historias, recuerdos y significado.

• ¿Hay algún vinil que te haya costado trabajo conseguir? ¿Cuál y por qué?

Los viniles que más trabajo me cuesta conseguir suelen ser las ediciones de Record Store Day, porque son lanzamientos limitados que se venden principalmente en tiendas independientes y muchas veces se agotan muy rápido.

Como no vivo en una ciudad donde haya tiendas de vinilos, conseguirlos puede convertirse en toda una búsqueda. Por ejemplo, Live With The BBC Philharmonic Orchestra de The 1975 lo pude conseguir con ayuda de una amiga en Londres, folklore: the long pond studio sessions de Taylor Swift lo conseguí en Monterrey y, más recientemente, una amiga en Nueva York me ayudó a conseguir Walking on a Dream de Empire of the Sun.

He tenido mucha suerte de contar con personas que me apoyan y con las relaciones que he construido con distintas tiendas de discos a lo largo de los años.

También están las copias originales, que son una búsqueda completamente distinta y muchas veces dependen de la paciencia y de estar en el lugar correcto en el momento correcto; tengo ediciones originales de Rubber Soul y Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de The Beatles, All Things Must Pass de George Harrison, Bella Donna de Stevie Nicks y Heroes de David Bowie, entre otras.

Creo que esa búsqueda y la historia detrás de cómo llega cada disco a tus manos también son parte de lo que hace tan especial coleccionar viniles.

• ¿Hay alguna portada de tu colección con la que tengas una conexión especial? ¿Cuál y porqué?

La portada con la que tengo una conexión más especial es la de In Rainbows de Radiohead. Ese disco me hizo entender por primera vez que una portada puede ser mucho más que la imagen que acompaña a un álbum; puede ser una extensión de la música y una obra de arte por sí misma.

Me encanta cómo los colores, las formas y esa sensación casi de explosión que tiene la portada se sienten tan conectados con la intensidad y las emociones del disco. Stanley Donwood creó el arte de In Rainbows experimentando con agujas hipodérmicas, jeringas, tinta y cera derretida, buscando además una estética con mucha más luz y color que en algunos de sus trabajos anteriores con Radiohead.

A partir de ahí, Donwood se convirtió en uno de mis artistas favoritos y empecé a interesarme muchísimo más por todo el universo visual que ha construido alrededor de Radiohead junto a Thom Yorke durante décadas; incluso su trabajo ha sido expuesto como arte fuera del contexto de los discos.

Odette Nader: "Hay discos que compré cuando apenas comenzaba, otros que he encontrado viajando, ediciones especiales, copias originales". (JOSÉ CHANG)
Odette Nader: "Hay discos que compré cuando apenas comenzaba, otros que he encontrado viajando, ediciones especiales, copias originales". (JOSÉ CHANG)

Creo que In Rainbows cambió mi manera de ver las portadas porque me hizo entender que un álbum no solamente se escucha: también tiene una identidad visual capaz de transmitir emociones, contar parte de su historia y cambiar por completo la manera en la que experimentamos la música.

• ¿Alguna vez has viajado especialmente para conseguir un vinil? ¿A dónde fuiste y cuál estabas buscando?

No he hecho un viaje con el único propósito de conseguir un vinil, pero me encanta viajar y prácticamente cada vez que conozco una ciudad nueva intento visitar alguna tienda de discos, feria o mercado.

Me gusta regresar con al menos un vinil porque termina convirtiéndose en una especie de recuerdo físico del viaje: años después lo veo y pienso inmediatamente en dónde lo encontré y en la etapa que estaba viviendo. Creo que esa es una de mis partes favoritas de coleccionar, que un disco puede guardar no solamente la música, sino también el lugar y el momento en el que llegó a ti.

• De todos los viniles que tienes, ¿hay alguno que tenga una historia especialmente importante para ti?, nos gustaría conocerla

The Beatles fue la primera discografía completa que logré reunir como coleccionista y, cuando la terminé, quise encontrar una pieza realmente especial: una edición original mono de uno de mis álbumes favoritos de ellos.

Pasé años buscando una copia de Rubber Soul, pero cuando me fui de intercambio a Madrid en 2023, entre la escuela y los viajes, coleccionar discos ni siquiera estaba en mi mente. Un día vi por casualidad en la calle un anuncio de la Feria Internacional del Disco y decidí ir.

Entre todos los puestos encontré exactamente lo que había buscado durante años: una edición original mono de Rubber Soul en un estado increíble.

Creo que eso hizo el momento todavía más especial, porque apareció cuando menos lo estaba buscando y a miles de kilómetros de casa.

Hoy es una de las piezas que más valoro de mi colección porque es una copia de 1965, el año en que salió el álbum, y me parece increíble tener un disco que ha existido durante más de 60 años, con toda una historia antes de llegar a mis manos.

Ahora también guarda la mía y siempre va a estar ligado a esa etapa de mi vida en Madrid.

• Queremos conocer el soundtrack de tu vida: ¿Qué canción pondrías para tu niñez?

Through the Dark de One Direction. One Direction fue una parte enorme de mi infancia y de mis primeros años viviendo la música con muchísima emoción.

Me encantaban sus canciones, esperaba cada lanzamiento y en 2015 tuve la oportunidad de verlos en vivo, algo que recuerdo con muchísimo cariño. Through the Dark siempre me transporta inmediatamente a esa versión de mí y a una etapa en la que la música ya empezaba a ocupar un lugar muy importante en mi vida.

De alguna manera, siento que One Direction forma parte de las raíces de todo lo que vino después y de esa forma tan intensa en la que siempre he conectado con los artistas y las canciones que amo.

• ¿Cuál pondrías para tu adolescencia?

Someday de The Strokes. Para mí representa muchísimo esa etapa porque fue cuando empecé a enamorarme de la música de una manera mucho más profunda y a descubrir el indie rock que terminaría marcando gran parte de mi gusto musical.

Odette Nader comenzó su colección de vinilos a los 14 años, cuando su pasión por la música comenzó a crecer. (JOSÉ CHANG)
Odette Nader comenzó su colección de vinilos a los 14 años, cuando su pasión por la música comenzó a crecer. (JOSÉ CHANG)

Someday tiene esa mezcla entre juventud y nostalgia que siempre me lleva de regreso a esos años: a pasar horas descubriendo bandas, escuchando discos completos, compartiendo canciones con mis hermanos y sintiendo que cada nuevo artista abría un mundo completamente distinto para mí. 

The Strokes fue una de las bandas más importantes de esa etapa, así que esta canción me recuerda especialmente el momento en el que la música dejó de ser simplemente algo que escuchaba y empezó a convertirse en una parte fundamental de quién soy.

• ¿Hay alguna canción que te transporte a un momento especialmente?

All My Friends de LCD Soundsystem. Para mí es una canción sobre el paso del tiempo, las personas que van formando parte de tu vida y esas etapas que mientras las estás viviendo no siempre sabes cuánto vas a extrañar después.

Cada vez que la escucho pienso en algunos de los mejores momentos de mi vida, pero especialmente en el tiempo que pasé en Nueva York, mi ciudad favorita, con mis mejores amigas, haciendo lo que más me gusta, yendo a conciertos, descubriendo tiendas de discos, conociendo gente increíble y viviendo muchas cosas que llevaba años soñando.

Me recuerda a caminar por la ciudad, salir juntas y sentir que estaba viviendo una etapa que quería guardar para siempre.

Tiene esa mezcla entre felicidad y nostalgia que me llega muchísimo: disfrutar plenamente un momento y, al mismo tiempo, saber que algún día vas a mirar hacia atrás y desear poder volver a vivirlo exactamente como fue.

• ¿Hay algún álbum que describa tus sentimientos, sueños o tu vida?

(What’s the Story) Morning Glory? de Oasis. Es un álbum en el que encuentro muchísimas emociones con las que me identifico: nostalgia, esperanza, ganas de vivir intensamente y, sobre todo, de seguir soñando en grande. Siento que puede ser enorme y eufórico en un momento y profundamente emocional en el siguiente, y esa combinación entre valorar lo que ya viviste y seguir emocionándote por todo lo que todavía puede venir representa muchísimo mi manera de ver la vida.

• De todos los artistas que te gustan, ¿hay algún vinil que todavía te falte y que tengas muchas ganas de conseguir, ya sea por su rareza o porque admiras mucho al cantante o a la banda?

Uno de los discos que todavía sueño con encontrar es una primera edición británica de The Dark Side of the Moon de Pink Floyd, específicamente la edición original de 1973 con el triángulo azul sólido en la etiqueta. Es uno de mis álbumes favoritos y Pink Floyd es una banda que admiro muchísimo por la manera en la que llevó la experimentación, la producción y el concepto de un álbum a otro nivel. También es uno de esos discos que siento que hay que escuchar de principio a fin para realmente entenderlo, así que tener una copia de la época en la que salió sería increíble para mí. Además, esa primera edición se ha convertido en una pieza muy buscada entre coleccionistas, lo que hace que encontrar una en buen estado sea todavía más especial. Creo que parte de lo que más disfruto de coleccionar es justamente esa búsqueda: esperar años si es necesario hasta encontrar la copia correcta y saber que, cuando finalmente llegue a mi colección, no va a ser solamente por su rareza, sino por todo lo que ese álbum y esa banda significan para mí.

• Hay algo muy especial en escuchar en vivo a nuestro artista favorito o esa canción que tanto nos gusta: por unos minutos, el corazón de todos parece conectarse al mismo ritmo y compartir una misma emoción. ¿Qué significa para ti vivir esa conexión con la música y con el público durante un concierto?

Para mí, esa es una de las partes más mágicas de la música en vivo. Puedes estar rodeada de miles de personas que nunca habías visto, de distintas edades, ciudades o incluso países, y durante unas horas todos estamos ahí por la misma razón: cantar las mismas canciones, emocionarnos al mismo tiempo y simplemente olvidarnos por un momento de los problemas o de todo lo que está pasando fuera de ese lugar. Siempre he sentido que hay momentos en un concierto en los que parece que el corazón de todos está latiendo al mismo ritmo, y se crea una conexión que difícilmente puedes encontrar en otro lugar. Para mí la música en vivo se siente en el cuerpo, no solamente en los oídos; está en la energía de la gente, en ese segundo en el que se apagan las luces, empiezan las primeras notas y todo el público explota. Ver a desconocidos abrazarse, generaciones distintas cantar la misma letra o conectar con alguien que tienes al lado simplemente porque ambos aman esa canción me recuerda el poder que tiene la música para unirnos. Son de los pocos momentos en los que puedo estar completamente presente, olvidarme de todo lo demás y sentir con absoluta certeza que estoy exactamente donde quiero estar.

• Si tuvieras que hacer un top 5 de los mejores conciertos que has vivido, ¿cuáles elegirías y qué hizo especial a cada uno?

1. The Strokes en Ciudad de México. The Strokes son una de mis bandas favoritas y para mí son verdaderos íconos y pioneros del indie rock de los 2000, así que verlos en vivo era algo que llevaba años esperando. Yo ya había tenido boletos para verlos antes, pero el show se canceló por la pandemia, así que cuando finalmente pude verlos unos años después en el Foro Sol, y además hacerlo con mi hermano, se sintió todavía más especial. La energía de esa noche fue algo que nunca había vivido: nunca había visto a tanta gente saltar, gritar y cantar al mismo tiempo, y recuerdo sentir literalmente el estadio vibrando debajo de mis pies. Además, tocaron Between Love & Hate, una de nuestras canciones favoritas, que no habían tocado en vivo desde 2010, así que escucharla juntos fue increíble. Y, como si toda la experiencia no hubiera sido suficientemente surreal, después nos encontramos a la banda en el aeropuerto, íbamos en el mismo vuelo y pude conocer y tomarme fotos con algunos de los integrantes. Fue una de esas experiencias en las que todo se alineó y que sé que nunca voy a olvidar.

2. Oasis en Ciudad de México. Durante mucho tiempo había aceptado que probablemente nunca tendría la oportunidad de ver a Liam y Noel juntos, así que cuando anunciaron el regreso de Oasis fue literalmente un sueño cumplido. Tuve la suerte de ir las dos noches: la primera estaba prácticamente en shock, tratando de procesar que realmente estaba viendo a Oasis frente a mí, y la segunda simplemente me dejé llevar por completo; salté, canté y terminé empapada de cerveza entre la gente junto a mis hermanos, amigos y miles de personas que estaban igual de emocionadas. La energía del público en Ciudad de México fue impresionante y escuchar Champagne Supernova, una de mis canciones favoritas de ellos, mientras explotaban los fuegos artificiales y todo el estadio cantaba, es uno de los momentos más emocionantes que he vivido en un concierto.

3. Paul McCartney en Los Ángeles. Fue mi primer concierto completamente sola y uno de esos shows que nunca pensé que realmente llegaría a vivir. Recuerdo que hasta lloré cuando compré los boletos porque no podía creer que iba a ver a un Beatle en vivo. Estaba a unas diez filas del escenario y verlo aparecer frente a mí fue surreal. Pero el momento que más recuerdo fue Hey Jude: todo el estadio estaba cantando, la gente alrededor de mí se abrazaba y yo estaba llorando. Fue uno de esos momentos en los que eres muy consciente de que estás viviendo algo que probablemente vas a recordar toda tu vida. Además, ese concierto me enseñó algo que sigo aplicando hasta hoy: si realmente quiero ver a un artista, no necesito esperar a que alguien más quiera acompañarme.

Odette Nader siempre ha tenido a la música como una parte importante de su vida, siempre supo que quería formar parte de esta industria. (JOSÉ CHANG)
Odette Nader siempre ha tenido a la música como una parte importante de su vida, siempre supo que quería formar parte de esta industria. (JOSÉ CHANG)

4. The Killers. Los he visto dos veces y las dos he salido pensando que son una de las mejores bandas que puedes ver en vivo. The Killers fue una de las primeras bandas que realmente me abrió la puerta al indie rock, así que hay muchísima nostalgia ligada a sus canciones y a distintas etapas de mi vida. Además, Brandon Flowers es un frontman increíble; tiene una presencia en el escenario que hace que todo se sienta enorme. Es uno de esos conciertos en los que prácticamente cada canción se siente como un himno: Runaways, Read My Mind, Human, All These Things That I’ve Done y, por supuesto, Mr. Brightside. Es un show al que podría regresar una y otra vez.

5. LCD Soundsystem en Nueva York. Los vi durante su residencia en Brooklyn mientras estaba pasando una temporada en Nueva York, y fue uno de esos conciertos en los que todo parecía estar sucediendo en el momento perfecto. Algo que me sorprendió muchísimo fue mirar a mi alrededor y prácticamente no ver teléfonos: todo el mundo estaba bailando, saltando y completamente presente. Escuchar All My Friends me hizo pensar en todas las amistades, ciudades y recuerdos que habían formado parte de mi vida hasta ese momento, y escuchar New York, I Love You But You’re Bringing Me Down estando justamente en Nueva York hizo que todo se sintiera todavía más especial. Salí de ahí con la sensación de haber vivido uno de los mejores días de mi vida.

• De todas las canciones que forman parte de tu vida, ¿Podrías compartirnos algunas frases que te gusten pero sobre todo aquellas que te hayan dejado un mensaje importante?

1. The End de The Beatles: “And in the end, the love you take is equal to the love you make” - Siempre me ha parecido una forma muy bonita de resumir lo que realmente importa. Me recuerda que el amor que damos, cómo tratamos a las personas y lo que dejamos en ellas termina siendo parte de lo que recibimos de vuelta. Además, me parece especialmente poderosa porque aparece al cierre del gran medley de Abbey Road, casi como una última reflexión sobre todo lo que representa la banda para tantas personas.

2. I Know It’s Over” de The Smiths: “It's so easy to laugh, it's so easy to hate, it takes strength to be gentle and kind” - Siempre me ha marcado esa idea de que se necesita fortaleza para ser gentil y amable. Para mí es un recordatorio de que ser cínico, juzgar o responder con enojo puede ser fácil, pero conservar la empatía incluso cuando las cosas no son fáciles requiere mucho más de una persona. Es una frase a la que regreso constantemente.

3. Live Forever de Oasis: “You and I are gonna live forever” - Nunca la he interpretado como vivir para siempre literalmente, sino como tener ganas de vivir, soñar en grande y aprovechar realmente el tiempo que tenemos. También me gusta pensar que hay distintas maneras de permanecer: a través de lo que creamos, los recuerdos que dejamos y la forma en la que tocamos la vida de otras personas. Tiene ese optimismo y esa seguridad que amo tanto de Oasis.

4. Treat People With Kindness de Harry Styles: “Maybe we can find a place to feel good and we can treat people with kindness” - Me gusta precisamente porque no intenta complicar algo que debería ser muy sencillo. Nunca sabemos realmente qué está viviendo la persona que tenemos enfrente, y creo que elegir tratar a los demás con empatía y amabilidad siempre importa. Es una idea sencilla, pero una que intento llevar también a mi vida fuera de la música.

5. Puente de Gustavo Cerati: “Y el paso que dimos es causa y es efecto” - Me hace pensar en cómo cada decisión que tomamos va construyendo lo que viene después, aunque muchas veces no podamos verlo en ese momento. Una persona, una decisión o una experiencia aparentemente pequeña puede terminar cambiando completamente el rumbo de nuestra vida. Me gusta mucho esa idea de mirar hacia atrás y entender cómo cada paso te fue llevando hasta donde estás.

6. Let Down de Radiohead: “One day, I am gonna grow wings” — Siempre me ha encantado porque, para mí, habla de la posibilidad de crecer y transformarte incluso cuando todavía no sabes exactamente hacia dónde vas. Me recuerda que muchas veces los cambios más importantes empiezan mucho antes de que podamos verlos, y que siempre puede existir algo nuevo por descubrir en nosotros mismos. También representa una de las cosas que más amo de Radiohead: la manera en la que pueden encontrar belleza y esperanza dentro de emociones mucho más complejas.

• La música vintage pertenece a distintas generaciones, sin embargo siguen teniendo un lugar importante en la actualidad. Tú has logrado acercarla a nuevas audiencias a través de tu contenido. ¿Qué significa para ti compartir música de bandas como The Beatles o The Rolling Stones (por mencionar algunas), y mostrar que su música sigue vigente?

Para mí, compartir música de bandas como The Beatles o The Rolling Stones significa demostrar que una gran canción no pertenece solamente a la generación en la que fue creada. Me encanta que alguien pueda descubrir hoy un álbum que salió hace 50 o 60 años y sentir algo igual de fuerte que alguien que lo escuchó cuando era nuevo. Me siento muy afortunada de poder seguir siendo una voz que habla de estos artistas que tanto amo, compartir sus historias y acercar su música a personas que quizá no habrían llegado a ella de otra manera. Una de las cosas que más disfruto de mi contenido es precisamente ver cómo se cruzan generaciones: personas que me cuentan que compraron ese disco cuando salió y, al mismo tiempo, gente mucho más joven que lo está escuchando por primera vez porque lo vio en mi cuenta. No me interesa presentar esta música como algo que simplemente hay que admirar porque es “clásica”, sino como música que sigue viva, que todavía puede sorprender, emocionar e influir en lo que escuchamos hoy. Creo que ahí está lo bonito: poder servir como puente entre esas historias y nuevas audiencias, y ayudar a que discos que han significado tanto para tantas personas sigan encontrando nuevos oídos y nuevas vidas.

• Cuéntanos sobre Record Room: ¿cómo nació la idea de hacer este podcast junto a tu hermano y qué los llevó a realizarlo completamente en inglés? ¿Qué buscan transmitir con cada episodio y cómo te documentas para hablar de los artistas, discos y temas que comparten?

Record Room era una idea que ya llevaba tiempo rondándome porque quería un espacio donde pudiera hablar de música con mucha más profundidad que en un video corto. El empujón que necesitaba llegó cuando me invitaron a participar en Track Star, un proyecto que llevaba mucho tiempo siguiendo y en el que siempre había soñado aparecer. El video llegó a alrededor de 1.5 millones de reproducciones y recibí muchísimos comentarios de personas diciéndome que les encantaría escucharme en un podcast o verme hablando de música en un formato más largo. Eso me dio la confianza que me faltaba para finalmente hacerlo. Aunque Record Room es un proyecto que conduzco yo, mi hermano Juan aparece como invitado especial en muchos de los episodios y no podía imaginar a alguien mejor para compartirlo. Él ha tenido una influencia enorme en mi relación con la música; gracias a él descubrí muchas de las bandas y discos que terminaron formando mi gusto y, en gran medida, gracias a él me enamoré de la música de la manera en la que la vivo hoy. Nos mandamos canciones prácticamente todos los días, hablamos de música todo el tiempo, hacemos rankings y podemos debatir durante horas. Las conversaciones de Record Room son básicamente las que hemos tenido toda la vida; la única diferencia es que ahora pusimos una cámara enfrente de nosotros. Con el tiempo, Record Room ha ido creciendo y tomando distintas formas. En algunos episodios Juan y yo hacemos rankings, reaccionamos a álbumes completos o hablamos de nuestros artistas y épocas favoritas, mientras que el proyecto también me ha permitido hacer vlogs, explorar otros temas musicales y entrevistar a artistas como Turnover, Vacations y Bleachers. Decidí hacerlo completamente en inglés porque Indie Music Vinyl siempre ha tenido una comunidad muy internacional y es el idioma en el que una parte importante de mi audiencia ya consumía mi contenido. Con cada episodio busco ir más allá de decir si un disco o una canción me gusta: quiero entender su historia, por qué importa, qué nos hace sentir y por qué seguimos regresando a cierta música. Para prepararme, vuelvo a escuchar los discos con atención, investigo a los artistas y el contexto en el que se creó la música, leo entrevistas y preparo notas, pero siempre tratando de conservar la espontaneidad. Quiero que esté bien documentado, pero que al final siga sintiéndose como lo que siempre ha sido: una conversación genuina entre personas que aman la música.

• ¿Cada cuándo publican un nuevo episodio de Record Room, dónde podemos escucharlo y qué respuesta han tenido de quienes ya los siguen?

Publico un nuevo episodio de Record Room todos los miércoles, y se puede ver o escuchar completo en YouTube, Spotify y Apple Podcasts. La respuesta ha sido algo que me emociona muchísimo. Me encanta ver que la gente siempre pide más, propone temas para futuros episodios y se involucra de verdad en las conversaciones. En los comentarios nos dejan sus propias opiniones, hacen sus rankings, nos cuentan qué canciones o discos habrían elegido ellos y muchas veces terminamos descubriendo música gracias a sus recomendaciones. Para mí, esa participación es de las partes más bonitas de Record Room, porque hace que la conversación no termine cuando acaba el episodio, sino que continúe con toda la comunidad.

• Sabemos que también has tenido la oportunidad de hacer entrevistas a cantantes. Cuéntanos sobre la experiencia de entrevistar a Bleachers en el Madison Square Garden.

Entrevistar a Bleachers en el Madison Square Garden fue literalmente un sueño para mí. Llevo más de diez años escuchándolos y canciones como Rollercoaster e I Wanna Get Better estuvieron entre las primeras que descubrí cuando empecé a enamorarme del indie rock, así que poder sentarme con ellos, conocerlos un poco más y hablar sobre su música fue muy especial. Además, hacerlo en el Madison Square Garden, mi lugar favorito para ver conciertos y un escenario que desde pequeña siempre asocié con algunos de los artistas más importantes del mundo, hizo que la experiencia fuera todavía más increíble. Poder estar backstage, caminar por esos pasillos y conocer una parte del venue que normalmente nunca ves como público fue surreal. Después de la entrevista fui al concierto y, al ver el lugar lleno de miles de personas cantando y bailando con una banda que yo acababa de entrevistar, se me salieron las lágrimas de felicidad. Pensé en todos los años que había pasado escuchándolos, en todo lo que su música había significado para mí y en lo increíble que era estar viviendo algo que durante mucho tiempo jamás habría imaginado. Esa experiencia me hizo darme cuenta de hasta dónde me ha llevado este proyecto y de cuánto quiero seguir creciendo dentro de la música.

• Si pudieras entrevistar a una gran figura importante de la industria de la música, ¿a quién elegirías y porqué?

Si pudiera elegir a una sola persona, sería Paul McCartney. Para mí tendría un significado enorme porque The Beatles fueron una de las primeras bandas que quise conocer de principio a fin, y despertó en mí las ganas de entender la música más allá de una sola canción. Fue una banda que marcó muchísimo mi forma de escuchar álbumes y de interesarme por todo lo que existe detrás de ellos. Además, The Beatles son una de las bandas más influyentes de la historia y cambiaron por completo la manera de escribir, grabar y pensar la música, así que poder sentarme con alguien que vivió todo eso desde dentro sería un sueño. Me encantaría que Paul me contara historias y anécdotas de la banda, cómo recuerda ciertos momentos, cómo nacieron algunas canciones y esos detalles que solamente alguien que estuvo ahí puede contar. Pero también me daría muchísima curiosidad conocer su relación con la música hoy: qué artistas escucha, qué discos nuevos le emocionan, qué sigue descubriendo y qué continúa inspirándolo. Creo que sería una conversación de la que podría aprender muchísimo, tanto sobre la historia de The Beatles como sobre la forma en la que alguien con una vida entera dedicada a la música sigue escuchando y descubriendo cosas nuevas.


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