El fenómeno de “El Niño” podría formarse en México durante 2026, con alta probabilidad de consolidarse hacia finales del año, pero ¿qué nos depara con el calor durante estos meses?
Este patrón climático altera las temperaturas del Pacífico y modifica lluvias, vientos y la actividad de huracanes. Expertos advierten sobre posibles cambios en la temporada de precipitaciones y ciclones más intensos en el Pacífico, aunque su intensidad aún es incierta y los pronósticos pueden ajustarse conforme avance el año.
¿Cómo será “El Niño” este 2026?
Aunque todavía estamos en una fase neutral, todo apunta a que el fenómeno de “El Niño” comenzará a formarse entre la primavera y el verano de 2026.
Según la Organización Meteorológica Mundial y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, la probabilidad de que esto ocurra aumenta significativamente conforme avanza el año, alcanzando hasta un 90% hacia finales de 2026.
Pero ¿qué significa realmente esto? En palabras simples, “El Niño” ocurre cuando las aguas del Pacífico ecuatorial se calientan más de lo habitual. Este cambio, aunque parece lejano, altera los patrones de viento, lluvia y temperatura en todo el planeta.
Lejos de los titulares exagerados que hablan de un “superniño”, especialistas como los de la Universidad Nacional Autónoma de México advierten que aún no se puede confirmar su intensidad. Lo que sí es claro es que el fenómeno está en camino, aunque su fuerza sigue siendo una incógnita.
¿Cómo será el calor en 2026?
Si hay algo que caracteriza a "El Niño" en México, es su capacidad para alterar el equilibrio climático. Y eso se traduce en cambios muy concretos en la vida diaria.
Sequías
A medida que “El Niño” se consolida, se espera que el centro y sur del país reciban menos lluvias de lo habitual.
Esto significa una temporada menos generosa en precipitaciones, justo cuando más se necesitan para refrescar el ambiente y mantener cultivos.
El resultado serán días más calurosos, noches más pesadas y una sensación constante de sequía. No es solo una percepción; es un cambio real en la dinámica del clima.
Además, este escenario puede tener efectos en cadena; desde presas con niveles bajos hasta posibles aumentos en el costo de algunos alimentos. Es el tipo de impacto que comienza en el océano, pero termina en la mesa.
Huracanes
Mientras el calor gana protagonismo en tierra, el Pacífico podría volverse más activo y peligroso.
Durante años con presencia de “El Niño”, la evidencia muestra una tendencia clara con menos huracanes en el Atlántico, pero más intensos en el Pacífico. Y México, con su extensa costa, queda en el centro de esta dinámica.
Ejemplos no faltan. Huracanes como Huracán Patricia (2015) y Huracán Otis (2023) se desarrollaron en contextos similares, alcanzando categorías extremas en poco tiempo.
¿Por qué los huracanes se intensifican tan rápido con “El Niño”?
El calentamiento del océano actúa como combustible. A mayor temperatura del agua, mayor energía disponible para que los ciclones se fortalezcan rápidamente. En un contexto de cambio climático, este efecto se amplifica.
Hoy, los expertos coinciden en que vivimos en un planeta más caliente, donde los fenómenos extremos (como huracanes o sequías) tienden a ser aún más intensos. “El Niño”, en este escenario, no es la causa única, pero sí un factor que potencia todo lo demás.
Y aunque todavía hay incertidumbre sobre cuánto durará o qué tan fuerte será, el mensaje es claro: el clima en 2026 no será predecible.
Al final, más que entrar en pánico, se trata de estar atentos. Porque lo que viene no solo es calor… es un cambio en la forma en que vivimos el clima.
Editora Web Senior en Chic Magazine. Disfruto escribir sobre temas relacionados con celebridades, moda, estilo de vida, salud y belleza.
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