Hemos estado sufriendo de calor desde hace muchísimo tiempo, pero la verdad es que, con el paso del tiempo, se ha estado volviendo insoportable. Tanto así, que el ventilador no parece ser suficiente... aunque posiblemente no sea su culpa.
Y es que, el problema no es el ventilador por sí solo, sino el lugar donde esté colocado para que ayude correctamente a mover el aire caliente hacia afuera y a dejar entrar el aire más fresco. Sigue leyendo y entérate de los detalles.
Cómo acomodar correctamente el ventilador en tu habitación
La clave está en pensar en el flujo del aire, no solo en apuntar el ventilador hacia ti. Lo ideal es colocarlo frente a una ventana o una puerta abierta, ligeramente inclinado hacia arriba y dejando al menos 30 centímetros de distancia entre el ventilador y paredes o muebles.
Si afuera está más fresco que dentro, apunta el ventilador hacia el interior para que ayude a meter aire frío. Si afuera hace más calor, colócalo casi pegado a la ventana, pero apuntando hacia afuera, para expulsar el aire caliente acumulado. Así el cuarto realmente se renueva y no solo se mueve el mismo aire caliente de un lado a otro.
En el caso de los ventiladores de techo, lo ideal es que estén centrados en la habitación, con las aspas a una altura mínima de dos metros del suelo y con suficiente espacio respecto a las paredes. En verano, recuerda ajustar la rotación en sentido contrario a las manecillas del reloj para empujar el aire hacia abajo y crear esa sensación de frescura constante.
Errores que debes evitar al acomodar un ventilador
Uno de los errores más comunes es colocar el ventilador demasiado cerca de una pared, un sillón o una cortina. Cualquier objeto que bloquee la entrada o salida del aire reduce mucho su efectividad y hace que el motor trabaje de más.
También es un mito que apuntarlo directamente a tu cuerpo sea la mejor solución. Aunque al inicio se siente bien, en realidad solo estás recirculando aire caliente alrededor de ti. A la larga, el cuarto sigue igual de caliente y el alivio dura poco.
Otro error frecuente es inclinar los ventiladores de pedestal hacia abajo, sobre todo si estás sentado o acostado. Esto provoca que el aire choque contra el piso y pierda fuerza. Un ángulo ligeramente hacia arriba permite que el aire se distribuya mejor por toda la habitación.
Otras formas de enfriar tu habitación
Además de colocar bien el ventilador, vale la pena observar cómo se mueve el aire de forma natural en tu casa. A partir de eso, acomoda los ventiladores para ayudar a ese flujo en lugar de pelear contra él.
Usar dos ventiladores puede ser mucho más efectivo que uno solo. Uno puede ayudar a meter aire fresco y el otro a sacar el aire caliente, creando una corriente cruzada que refresca el espacio más rápido.
Si tu casa tiene más de un nivel, coloca ventiladores en las ventanas de los pisos superiores apuntando hacia afuera. El aire caliente tiende a subir, y al sacarlo desde arriba, se genera un efecto que atrae aire más fresco desde las plantas bajas.
Con estos ajustes simples, tu habitación puede sentirse mucho más fresca sin necesidad de subir el recibo de luz. A veces, el verdadero truco está en dejar que el aire haga su trabajo.
¿Lo sabías?
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Coordinadora de Chic Magazine digital. Egresada de la Licenciatura en Comunicación de la FES Acatlán. Vivo de cine, los libros, videojuegos y la buena comida.
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