Construir un proyecto en común no solo se trata de compartir momentos felices o metas emocionales. También implica tomar decisiones prácticas que protejan lo que se ha logrado juntos.
Con el paso del tiempo, el cuidado dentro de una relación se refleja en la capacidad de anticiparse, planear y resguardar los bienes y responsabilidades que forman parte del futuro compartido.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), alrededor del 55 % de la población adulta en México vive en pareja, ya sea mediante matrimonio o unión libre. En estos esquemas de convivencia se concentran decisiones financieras y patrimoniales clave, orientadas a mantener estabilidad, continuidad y bienestar a largo plazo.
Seguridad para el hogar
Para muchas parejas, el hogar representa años de esfuerzo, trabajo y decisiones compartidas. Es el espacio donde se construye la vida cotidiana y donde se materializan muchos proyectos en común. Sin embargo, protegerlo no siempre forma parte de la conversación.
En México, solo el 6.5 % de las viviendas cuenta con un seguro de daños voluntario, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). Más allá de la cifra, un siniestro en casa puede traducirse en gastos inesperados que afectan desde la reposición de bienes hasta reparaciones estructurales importantes.
Especialistas de AXA México señalan que anticiparse a estos riesgos es una forma de cuidar no solo el patrimonio, sino también la estabilidad de los planes construidos en pareja. Proteger el hogar significa reducir la incertidumbre y evitar que un imprevisto altere el equilibrio financiero y emocional del proyecto común.
Protección para el vehículo
El automóvil suele ser una de las inversiones más significativas para una pareja. No solo facilita la movilidad diaria, sino que también está ligado a trabajo, viajes y responsabilidades familiares. Por eso, prever riesgos como accidentes o daños resulta fundamental.
Aunque en muchos estados contar con un seguro es un requisito legal, la AMIS indica que solo el 30% de los autos en México están asegurados. Esta falta de protección puede poner en riesgo recursos importantes y generar tensiones innecesarias ante cualquier eventualidad.
Contar con un seguro que ambos puedan costear y entender es una forma práctica de cuidar esta inversión y de proteger los planes que dependen de ella. Además de tranquilidad, brinda la certeza de que una situación inesperada no comprometerá otros objetivos financieros compartidos.
Cuidar metas financieras
Viajes planeados, proyectos personales, inversiones o planes de largo plazo requieren algo más que intención. Integrar el ahorro y la protección financiera en la vida en pareja permite que estas metas no se vean comprometidas ante imprevistos.
La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024 señala que el 33.6 % de los mexicanos no ahorra, mientras que el 36.6 % recurre únicamente al ahorro informal. De acuerdo con especialistas de AXA México, esto limita el acceso a instrumentos financieros formales y reduce la posibilidad de generar rendimientos a largo plazo.
Además, solo el 23.9 % de la población lleva un presupuesto o control formal de ingresos y gastos, lo que evidencia una falta de planeación financiera en el país. En pareja, esta organización cobra aún más relevancia, ya que permite tomar decisiones informadas y proteger objetivos comunes.
Celebrar el amor también significa cuidar lo que se ha construido juntos. Contar con planes que respalden bienes, inversiones y metas no solo aporta tranquilidad en el presente, sino que ayuda a garantizar un futuro más estable y seguro, fortaleciendo el compromiso y la confianza mutua.
¿Lo sabías?
Coordinadora de Chic Magazine digital. Egresada de la Licenciatura en Comunicación de la FES Acatlán. Vivo de cine, los libros, videojuegos y la buena comida.
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