Hay datos de un destino que suenan a leyenda y resultan ser realidad pura. Este es uno de ellos: la capital del estado de Campeche, San Francisco de Campeche, es la única ciudad de México que conserva sus murallas completas. Y no las construyeron por capricho ni por estética colonial.
Las levantaron por piratas. Piratas de verdad, de los que saqueaban puertos y pedían rescates en monedas de oro. La historia es tan buena que, de solo contarla, entiendes por qué esta ciudad se ha vuelto un imán turístico. Aquí te cuento esa historia, qué hacer dentro de sus murallas y qué comer y tomar mientras la recorres.
¿Por qué Campeche tiene la única ciudad amurallada de México?
Todo se remonta al siglo XVII, cuando el puerto de Campeche era uno de los más valiosos de la Nueva España. Desde ahí se exportaba palo de tinte, una madera muy codiciada en Europa para teñir textiles, y eso lo convirtió en blanco constante de piratas ingleses, franceses y holandeses.
El golpe definitivo llegó el 6 de julio de 1685. El corsario holandés Laurens de Graaf, mejor conocido como Lorencillo, llegó con su flota junto a Michel de Grammont. Primero simularon retirarse para bajar la guardia de los defensores; después desembarcaron y atacaron la ciudad por dos frentes a la vez.
Los pocos defensores, mal armados, no pudieron contra una fuerza que, según algunas crónicas, superaba los mil hombres. Los piratas saquearon casas, templos y bodegas, tomaron rehenes y exigieron un rescate de 80 mil pesos y 400 cabezas de ganado. Al no recibir pago, incendiaron edificios.
La ocupación duró más de 40 días, hasta que los piratas fueron finalmente derrotados cerca de Hampolol. Ese ataque fue la gota que derramó el vaso: ya desde 1680 se había propuesto amurallar la ciudad siguiendo el modelo de Cartagena de Indias, pero fue hasta entonces que el proyecto se volvió urgente.
Las obras comenzaron en 1686 y se completaron en 1704: casi 2,500 metros de muralla, de hasta 8 metros de altura, con cuatro puertas y ocho bastiones defensivos. Esa fortificación cumplió su función durante generaciones y hoy es, además, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1999.

¿Qué hacer en la ciudad amurallada de Campeche?
Caminar sobre las murallas y los bastiones
Lo primero, obligado: camina sobre las murallas. Varios tramos están abiertos al público y te dejan ver la ciudad, el mar y los antiguos bastiones desde las alturas, justo como lo hacían los vigías hace más de 300 años.
Cada bastión tiene su propia historia y hoy muchos funcionan como miradores, jardines o pequeños museos. Recorrerlos de uno en uno es la mejor forma de entender cómo se defendía la ciudad de los ataques por mar y por tierra.
Visitar el Museo de los Piratas
Uno de esos bastiones, el de San Francisco, alberga el Museo de los Piratas. Ahí puedes ver réplicas de embarcaciones, armas y objetos personales de los corsarios, además de las biografías de los piratas más temidos que atacaron el puerto.
También puedes subir a la terraza de la muralla desde ahí mismo, con sus cañones y campanas que antes avisaban de un ataque inminente. Es de las paradas más completas para entender, con objetos reales, todo lo que te acabamos de contar.
Explorar el Fuerte de San Miguel
Si la historia maya te late tanto como la pirata, no te pierdas el Fuerte de San Miguel, construido en 1779 sobre el cerro Bellavista. Hoy funciona como Museo Arqueológico de Campeche y es, sin exagerar, una joya.
Entre sus piezas están las máscaras funerarias de jadeíta de los Señores Divinos de Calakmul, consideradas únicas en toda el área maya, además de figurillas de la isla de Jaina y una estela de Calakmul con inscripciones de fechas y gobernantes. Abre de martes a domingo, de 8:00 a 17:00 horas.
Perderte por el Centro Histórico
Después, piérdete por el Centro Histórico, con sus casonas coloniales pintadas en tonos pastel que son de las postales más fotografiadas del sureste mexicano. Cada calle cuenta una parte distinta de esa mezcla entre lo español, lo maya y lo pirata que define a la ciudad.
Caminar sin rumbo fijo por aquí, cámara en mano, es de esos planes que no necesitan mucha planeación y siempre salen bien.
Caminar por el Malecón
Y cuando el calor apriete, el Malecón es la mejor opción: un paseo larguísimo frente al Golfo de México, ideal para caminar, andar en bici o simplemente ver el atardecer con una bebida fría en la mano.
Es también donde la ciudad se siente más viva por las tardes, con locales y visitantes compartiendo el mismo horizonte de agua.
¿Qué comer y tomar en Campeche?
Pan de cazón, el platillo insignia
No te vayas sin probar el pan de cazón, ese platillo de tortillas en capas con frijol, aguacate y tiburón bañado en salsa de tomate y habanero. Es, prácticamente, el emblema culinario del estado, y lo encuentras en su versión más celebrada en La Pigua.
Panuchos de cazón y camarones al coco
Los panuchos campechanos también usan cazón en vez del cochinita que se ve en Yucatán, y son otra parada obligada; búscalos en La Recova. Si prefieres algo más dulce, los camarones al coco con salsas de mango o tamarindo, que sirven en Bastión, son un platillo que sorprende por su mezcla de sabores.
Chocolomo y otros guisos de la casa
Para una comida más contundente está el chocolomo, un caldo espeso de res con cilantro y hierbabuena que reconforta cualquier día. Lo preparan muy bien en Los Calditos, ideal para una comida tranquila fuera del circuito más turístico.
Chocol Ha, el chocolate tradicional
Para tomar, Chocol Ha es una parada entrañable: preparan chocolate tradicional a base de agua, con vainilla de Papantla y cacao orgánico, tal como se hacía antes de que llegara la leche a estas recetas. Su patio es especialmente agradable por las tardes.
Xtabentún y los destilados de caña
Y para cerrar con algo más fuerte, prueba el xtabentún, el licor maya de anís y miel típico de toda la península de Yucatán, que también se disfruta mucho en Campeche. Dulce, aromático y con esa leyenda maya detrás que lo hace aún más especial.
Justo esa cultura de destilados y caña es la que este noviembre tendrá su propia celebración: del 20 al 22, San Francisco de Campeche recibe el primer Festival Internacional del Pirata y el Ron, con cientos de expositores de ron y destilados, gastronomía local y música en vivo. Si ya tenías ganas de conocer esta ciudad amurallada, esas fechas son un buen pretexto para planear el viaje.
Al final, Campeche no necesita inventarse una historia para ser interesante: la tiene, grabada en cada metro de sus murallas y servida en cada plato de su mesa. Y eso, en un mundo lleno de destinos que fabrican su "historia" para las redes sociales, se siente como un verdadero lujo.
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Coordinadora de Chic Magazine digital. Egresada de la Licenciatura en Comunicación de la FES Acatlán. Vivo de cine, los libros, videojuegos y la buena comida.
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