Ale Capetillo vive un momento muy complicado, y es que recientemente perdió a su abuela, madre de su papá, Eduardo. María del Carmen Vázquez Alcaide, dejó una última voluntad que la influencer debe cumplir, pero ¿cuál es?
La muerte de María del Carmen, madre del actor y cantante, se confirmó el pasado jueves 22 de enero. La noticia fue dada a conocer por el periodista deportivo Heriberto Murrieta, amigo cercano de la familia. Desde entonces, sus nietos han despedido a su “Yeya”, como llamaban de cariño a su abuela. Sin embargo, ha sido Alejandra quien más ha abierto su corazón en redes sociales.
El video de Ale Capetillo con su abuela
Durante su última visita a México, Ale grabó varios momentos junto a su abuela. En ese entonces, nadie imaginaba que esos videos se convertirían en un recuerdo emocional.
En uno de ellos, María del Carmen le pide algo muy específico a su nieta para cuando ya no estuviera, y es que le dice que que no le llore, que le cante y que, cuando vaya a Sevilla, se aprenda una copla.
“Que el día que ya no esté que no me llores, que me cantes y que cuando vayas a Sevilla te aprendas alguna copla”, dice la mujer en el clip.
Luego, agrega algo muy sentimental:
“Te quiero porque te quiero, porque me sale del alma… te quiero yeya y te querré toda la vida”.
Ale publicó ese video acompañado de un mensaje que resume el punto exacto en el que se encuentra: quiere cumplir la promesa, pero el dolor todavía no se lo permite.
“Lo de no llorarte me está costando, pero cantarte y honrarte lo haré toda mi vida. Este vídeo era un adiós sin yo saberlo”, escribió.
¿Por qué Ale Capetillo no ha podido cumplir la última voluntad de su abuela?
Ale fue honesta, y es que no ha podido dejar de llorar. Y aunque prometió que algún día cantará por su Yeya y aprenderá esa copla sevillana, por ahora el duelo pesa más que cualquier intención.
En el mismo video, María del Carmen Vázquez Alcaide hace una confesión que hoy cobra un significado especial. Dice que ella y Alejandra son “gemelas de alma” y que, en espíritu, se parecen mucho más de lo que cualquiera podría imaginar.
“La quiero y la quiero con toda mi alma… el corazón no, porque el corazón se trasplanta, pero el alma no se trasplanta”, afirma.
Incluso le promete que, cuando ya no esté físicamente, pedirá permiso a Dios para mandarle señales y hacerle saber que sigue con ella.
Para Ale, esas palabras hoy funcionan como un consuelo. En su mensaje escribió:
“En nuestros vídeos de diciembre me dejaste respuestas para cuando te buscara y no pudiera encontrarte en persona. Definitivamente gemelas de alma para siempre”.
El momento más duro del video llega cuando la abuela se despide, como si supiera que el final estaba cerca:
“Hasta pronto mi vida, cuando te digan que me fui no me llores, cántame, cántame bonita”.
Ale se ve muy conmovida, por lo que deja el celular y la abraza. Le dice que aún no se va a ir. Pero su Yeya insiste, con una calma que hoy resulta devastadora:
“Ahí tienes mis fotos, tienes mi cariño siempre, tienes mi amor”.
Hoy, Ale confiesa que ese video fue un adiós sin saberlo. Que las palabras de su abuela se han convertido en una especie de guía para atravesar el duelo.
Y que, aunque todavía no logra cumplir su última voluntad, promete hacerlo algún día.
“Vuela alto, Yeya. Te amaré con el alma toda mi vida”, escribió.
¿Cómo era la relación de Ale Capetillo con su abuela?
Quienes siguen de cerca a Ale saben que su abuela fue una persona muy importante en su vida. Más allá del parentesco, compartían una relación muy natural hecha de risas, pláticas largas y gestos de amor que revelaban una conexión profunda.
Ale solía visitarla siempre que viajaba y la incluía en momentos importantes, mostrando un cariño genuino que iba más allá de lo familiar y que hoy explica la intensidad de su duelo.
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