Ya sabía que en otras partes del mundo se hacían cosas raras, pero nunca le había prestado tanta atención a la renta de personas en Japón, al menos hasta que vi el tráiler de la nueva película de Brendan Fraser, "Familia en renta".
El filme, ambientado en el Tokio actual, propone mirar de cerca una industria que existe, funciona y dice mucho sobre cómo nos relacionamos hoy. Sigue leyendo y descubre todo lo que hay detrás de este servicio.
¿De qué trata "Familia en renta"?
La trama sigue a un actor estadounidense que vive en Japón y que atraviesa un momento personal complicado. Perdido, sin rumbo claro y lejos de casa, termina aceptando un trabajo poco común: actuar como familiar sustituto para una agencia de “familias en renta”.
Su papel puede ser el de un padre, un esposo, un amigo o simplemente alguien que acompaña a otra persona en un momento importante.
A medida que se involucra en la vida de sus clientes, las líneas entre actuación y realidad empiezan a desdibujarse. Lo que comienza como un empleo temporal se transforma en una experiencia que lo obliga a cuestionarse qué significa conectar con otros y qué tan auténticos pueden ser los vínculos cuando hay un contrato de por medio.
Takehiro Hira, quien interpreta al hombre que dirige la agencia, lo explica con claridad: aunque el concepto suene “wacky”, cuando escuchas a quienes ofrecen el servicio y a quienes lo contratan, todo empieza a tener sentido.
En un entorno urbano, acelerado y solitario, hay personas que solo necesitan compañía. Nada más, nada menos.
¿Es verdad que se pueden rentar personas en Tokio?
Sí, y no es algo nuevo ni marginal. En Tokio existen desde hace años servicios conocidos como "rent-a-person", donde puedes contratar compañía platónica por horas. No se trata de romance ni de contacto físico, sino de presencia emocional y social: alguien que te acompañe a tomar un café, caminar, ir a un evento o simplemente escuchar.
Hay opciones muy específicas. Desde “rental girlfriend” o “rental boyfriend” hasta “rental friend”, e incluso servicios como “Ossan Rental”, donde hombres mayores se rentan como figuras paternas o abuelos simbólicos. Todo está claramente delimitado por reglas estrictas: nada sexual, nada romántico. Solo compañía.
Lo interesante es que muchas clientas son mujeres que viven solas o que se sienten aisladas en la rutina urbana. En una ciudad donde es fácil sentirse invisible, pagar por compartir tiempo con alguien puede ser una forma práctica, y menos juzgada, de llenar ese vacío.
¿Cuánto cuesta rentar a una persona en Tokio?
Los precios varían según el tipo de servicio, la experiencia y la popularidad de la persona. En general, el costo va de los ¥3,000 a ¥10,000 yenes por hora, lo que equivale aproximadamente a entre $350 y $1,150 pesos mexicanos en la conversión actual.
La mayoría de las agencias piden un mínimo de dos horas. Un plan común de dos a tres horas suele costar entre ¥15,000 y ¥30,000 yenes, sin contar gastos adicionales como transporte o comidas. Estos extras pueden sumar alrededor de ¥3,000 yenes más, dependiendo de la actividad. Haciendo que, en total, cueste más de $2 mil pesos por día.
También existen opciones de medio día o día completo, que empiezan desde los ¥20,000 yenes en adelante, ideales para paseos largos, visitas a parques o citas temáticas.
Los perfiles más solicitados o los servicios premium pueden aumentar su tarifa entre un 20 y 50 por ciento. Hablar otros idiomas también suele tener un costo extra, aunque algunas agencias ofrecen membresías con descuentos.
"Familia en renta" no juzga este modelo. Lo observa. Y en ese gesto sencillo, la película logra algo poderoso: recordarnos que, incluso en una ciudad llena de gente, todos estamos buscando lo mismo. Alguien que esté ahí, aunque sea por un rato.
¿La verás?
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Coordinadora de Chic Magazine digital. Egresada de la Licenciatura en Comunicación de la FES Acatlán. Vivo de cine, los libros, videojuegos y la buena comida.
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