Netflix vuelve a apostar por las historias donde el arte y el crimen se cruzan de forma incómoda. "El falsario" no es solo una película sobre robos y mafias, sino un retrato inquietante de cómo el talento puede convertirse en un arma peligrosa cuando se mezcla con ambición, frustración y poder.
Ambientada en la Roma convulsa de los años 70, la cinta se mueve entre pinceles, engaños y decisiones que cambian el rumbo de un país. Y como suele pasar con este tipo de historias, deja una pregunta flotando desde el primer minuto: ¿qué tanto de lo que vemos pasó de verdad?
¿De qué trata "El falsario"?
"El falsario" sigue la historia de un joven artista que, incapaz de encontrar reconocimiento en el mundo del arte tradicional, termina usando su talento de la peor, o más brillante, manera posible.
Es así como su habilidad para replicar estilos, documentos y símbolos lo convierte en una pieza clave para organizaciones criminales que operan en la sombra de la Roma de los años setenta.
La película se centra en ese delicado equilibrio entre la creación artística y el engaño. Cada trazo, cada pigmento y cada obra falsa no solo tiene un valor económico, sino un impacto político y social. Aquí, el arte no cuelga en museos: se usa para manipular, confundir y desestabilizar.
El proceso creativo del protagonista se muestra con el mismo peso que sus crímenes, dejando claro que, para él, falsificar no es solo un trabajo, sino una forma de expresión. El problema es que vivir de la mentira tiene consecuencias, y la paranoia empieza a cerrar el cerco.
¿Toni Chichiarelli existió en la vida real?
Sí, y su historia es tan perturbadora como fascinante. Antonio “Toni” Chichiarelli fue un falsificador italiano que operó entre los años setenta y ochenta, conocido por su extraordinaria habilidad técnica y su relación con el crimen organizado de Roma.
"El falsario" toma su figura como punto de partida, aunque lo hace desde una versión claramente ficcionada, pues Chichiarelli pasó de ser un artista frustrado a convertirse en uno de los falsificadores más importantes del bajo mundo romano.
Su nombre quedó marcado en la historia italiana por su participación indirecta en el secuestro de Aldo Moro, cuando creó un falso comunicado atribuido a las Brigadas Rojas. Ese documento logró confundir a las autoridades y desestabilizar al gobierno en uno de los momentos más tensos del país.
Su momento más audaz llegó en 1984, durante el robo a Brink’s Securmark, donde se sustrajeron alrededor de 35 mil millones de liras. Lejos de desaparecer sin dejar rastro, Chichiarelli convirtió la escena del crimen en una especie de performance, dejando propaganda falsa para despistar a la policía.
La historia real no tuvo un final glorioso. En menos de seis meses después del robo, la red de secretos que había construido se derrumbó y Chichiarelli fue asesinado. "El falsario" retoma este desenlace como una advertencia clara: nadie sale ileso de una vida construida sobre ilusiones.
¿Dónde y cuándo ver "El falsario"?
"El falsario" a Netflix este 23 de enero, sumándose al catálogo de thrillers psicológicos de la plataforma que combinan hechos reales con una fuerte carga estética.
El tráiler deja claro que no se trata de una película de ritmo acelerado constante, sino de una historia que se cocina a fuego lento. Hay persecuciones, sí, pero también silencios largos, estudios de pintura casi claustrofóbicos y una Roma retratada como un laberinto moral.
Si te atraen las historias donde el arte no es inocente y la línea entre genio y criminal se desdibuja, El falsario promete ser una de esas películas que se quedan dando vueltas en la cabeza mucho después de que aparecen los créditos finales.
¿La verás?
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Coordinadora de Chic Magazine digital. Egresada de la Licenciatura en Comunicación de la FES Acatlán. Vivo de cine, los libros, videojuegos y la buena comida.
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