Convertirse en mamá implica entrar en una etapa llena de aprendizajes, cambios inesperados y una nueva perspectiva sobre la vida. Y es que más allá de romantizar la experiencia, esta entrevista retrata una maternidad real para Lorena: una en la que los planes cambian, la paciencia se fortalece y cada día representa una oportunidad para crecer junto a los hijos.
A través de sus respuestas, ella nos comparte cómo ha encontrado en su familia el centro de su equilibrio emocional, así como la importancia de crear tradiciones, inculcar valores y construir una infancia marcada por el amor, la diversión y la convivencia familiar. Una charla que nos dice todo sobre la maternidad como motor, refugio y fuente constante de inspiración.
Lorena, platícanos, ¿cómo ha cambiado tu forma de ver la vida desde que te convertiste en mamá?
Te revoluciona la vida, la perspectiva de tus planes, tu agenda diaria, tu agenda, tu futuro, los trabajos que quieres tener, los compromisos que quieres hacer, todo te lo cambia; el ser mamá a veces es muy pesado, pero todo para bien.
¿Cuál es ese momento del día que más disfrutas compartir con tus hijos?
Ya no puedo hacerlo tan seguido, pero me encanta el momento del baño y de dormirlos al final del día. Es lo máximo poder compartir con ellos el momento donde ya están en las últimas conversaciones, en las últimas risas, un momento tan íntimo como el sueño, como el baño, amo tener ese momento con mis hijos.
¿Qué tipo de recuerdos buscas construir con ellos en esta etapa?
Que tuvieron una infancia muy divertida, que recuerden que mamá y papá siempre estuvieron para ellos, que no hubo un momento en el que ellos nos necesitaran que no estuviéramos ahí y que se acuerden de su infancia, rodeados de amor, muy felices y en familia.
¿Hay alguna tradición familiar que estés creando o que te encante repetir?
Sí, los sábados o los domingos familiares en casa de mi mamá, sobre todo mi mamá era la que siempre promovía que los fines de semana los pasáramos en casa de alguno de mis abuelitos o en la quinta, pero que fueran convivencias con tíos, primos, amigos y que se hicieran grupos de niños y adultos, jugando, pasándola bien conviviendo en familia haciendo tribu, haciendo comunidad, fortaleciendo lazos de amistad y de amor; eso estoy trabajándolo con los amigos de mis hijos, con las familias que se han hecho amigos y, por supuesto, con la familia.
¿Qué te han enseñado tus hijos sobre ti misma que no imaginabas?
Yo soy una persona muy estructurada a la que antes de ser mamá le chocaban los cambios de planes, pero mis hijos me han enseñado que los planes cambian siempre, me han enseñado a ser muy valiente, me han enseñado a ser muy paciente también y a improvisar.
En los días complicados, ¿qué te ayuda a reconectar con tu lado más mamá?
Ellos (mis hijos) y Julio, mi esposo, son mi centro, son lo que le dan armonía y significado a mi vida, son los que me recuerdan por qué es importante cada una de las luchas que estoy haciendo y en un día difícil poder correr y regresar a casa; hacerme conchita con ellos es lo que me da fuerza y perspectiva para salir adelante de un día complicado.
¿Cómo encuentras equilibrio entre tu vida profesional y el tiempo de calidad con tu familia?
Hace mucho dejé de creer en el concepto de la balanza y el equilibrio, creo que la vida se trata más de buscar la armonía y que todos los aspectos de tu vida estén en armonía uno con el otro. Nunca habrá un balance perfecto porque eso significaría que todo está al mismo nivel y la realidad es que a veces estás más presente en un área que en otra de tu vida, a veces estás muy bien en una y a veces en otra, pero lo importante es encontrar esa armonía entre todas las pelotas con las que malabareas todos los días.
Si he aprendido a ser mucho más indulgente conmigo misma, me exijo solamente lo que sé que puedo cumplir, trato de no exigirme de más porque luego me provoca muchas frustraciones que luego se reflejan en las convivencias con mi familia, entonces trato de buscar esa armonía.
¿Y qué haces para asegurarte de estar presente emocionalmente, incluso cuando el tiempo es limitado?
Pues no tengo la fórmula perfecta, pero creo que he ido aprendiendo y documentándome de cómo hacer las preguntas exactas para poder sacar conversaciones con mis hijos, que me den más información de cómo se sienten en ese momento y evitar las preguntas que te den respuestas de monosílabos, pero es algo que nadie te enseña y que poco a poco vas aprendiendo conforme vas teniendo conversaciones con tus hijos.
¿Qué tipo de mamá te consideras hoy y cómo ha evolucionado esa versión con el tiempo?
Una mamá real, una mamá que aprende todos los días, soy una madre que no busca la perfección, que estoy aprendiendo a vivir mi realidad con mi entorno, con mi contexto, con las características de mi familia y una mamá que no compara su maternidad ni su forma de ser familia con ninguna otra, creo en lo único que somos nosotros, mis hijos, Julio y yo; soy una mamá que protege, que trata de tenerlos siempre cerca de mí, siempre involucrados en mis proyectos, pero respetando también la individualidad de cada uno de mis hijos y, por supuesto, de mi esposo.
¿Qué valores son indispensables en la educación que les estás dando a tus hijos?
Están muy chiquitos, pero sí trato de enseñarles cosas como el amor propio, el ser respetuosos con los demás, ser amables, ser solidarios, el ayudarle a sus amiguitos cuando necesitan las cosas más sencillas y el tratar bien a los demás; con el tiempo, ya que vayan creciendo, inculcarles valores como el trabajo, el servicio, la honestidad y la valentía. Todos esos son valores que nos hacen construir esta ciudad. El emprendimiento, el hacer comunidad, el ayudarse los unos a los otros, es lo que ha hecho a nuestra ciudad grande y eso es para heredarles a nuestros hijos.
¿Qué es lo más divertido o inesperado que te ha pasado en esta etapa de la maternidad?
Muchas cosas porque mis hijos son diferentes. Ana Pau es una niña muy extrovertida, es muy people friendly, le gusta acompañarme a eventos, le gusta platicar con la gente; por ejemplo, fuimos a una entrega de lentes y se aprende lo que hay que decirle a la gente.
Leonardo es más introvertido, es un niño que cuando hay una convivencia con más niños te dice “Ya me quiero ir a mi cuarto”, lo cual significa (como decimos coloquialmente), ya se engentó y ya se quiere meter a su caparazón e irse; se le acaba muy rápido su batería social, entonces me causa mucha risa la diferencia de personalidades que tienen. Como también están en la edad que están como perros y gatos todo el día, me toca administrar su conflicto, dejarlos que ellos solos se hagan enojar, que ellos solos se contenten, y que se pongan a jugar para que aprendan a convivir y ser hermanos.
Finalmente, en el marco del Día de las Madres, ¿qué significa para ti este rol en tu vida actual?
¡Es lo máximo! Es lo que llena mi corazón de motivación y amor todos los días, es el rol que me enseña el amor que quiero que sienta toda la gente en su vida.
Definitivamente, entre anécdotas divertidas, reflexiones sinceras y aprendizajes cotidianos, queda claro que para Lorena de la Garza la maternidad no se trata de alcanzar perfección, sino de vivir el proceso con autenticidad, amor y presencia.
Hoy, ser mamá representa el rol más significativo de su vida: una fuente inagotable de motivación que le da sentido a cada esfuerzo y la impulsa a construir, día con día, recuerdos inolvidables para su familia.
Tags relacionados
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
