Chic Logo
Sociedad Puebla

Daniela Fernández: salud emocional y acompañamiento tras un diagnóstico de cáncer de mama

Psicóloga y coaching en desarrollo personal acompaña desde la empatía. Una mirada que abraza la vulnerabilidad, la fortaleza y el poder de volver a encontrarse.

Daniela Fernández construyó una práctica enfocada en acompañamiento emocional relacionado con autoestima y duelo (Fotos: Gus Pérez @gusperez_photo)
Daniela Fernández construyó una práctica enfocada en acompañamiento emocional relacionado con autoestima y duelo (Fotos: Gus Pérez @gusperez_photo)
Mariana Velázquez
Mariana Velázquez

Psicóloga, psicoterapeuta y especialista en coaching y desarrollo personal, Daniela Fernández ha construido una práctica enfocada en acompañar procesos emocionales relacionados con ansiedad, autoestima, relaciones, duelos, crisis y transiciones de vida. En esta ocasión, su mirada se dirige hacia una experiencia particularmente compleja: lo que ocurre emocionalmente con una mujer después de recibir un diagnóstico de cáncer de mama.

La conversación llega en un contexto que obliga a mirar de frente una realidad que atraviesa a miles de mujeres. De acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud estatal, entre enero y septiembre de 2026 Puebla acumuló mil 716 casos de tumores uterinos malignos y cáncer de mama. A nivel nacional, datos de INEGI señalan que en 2024 el cáncer de mama fue la principal causa de muerte por tumores malignos en México, con 8 mil 451 fallecimientos, de los cuales 99.2 por ciento correspondió a mujeres.

Daniela insiste en no esperar a tocar fondo para buscar ayuda. (Fotos: Gus Pérez @gusperez_photo)
Daniela insiste en no esperar a tocar fondo para buscar ayuda. (Fotos: Gus Pérez @gusperez_photo)

Detrás de cada cifra existe una historia. Una mujer que recibe una noticia capaz de detener el mundo por un instante y que, a partir de entonces, debe aprender a convivir con el miedo, la incertidumbre, los cambios físicos y una nueva realidad. Para Daniela, lo primero es entender que no existe una manera correcta de reaccionar.

“Cuando una mujer escucha la palabra ‘cáncer’, por un momento el mundo se detiene”, explica. Después pueden llegar el miedo, la tristeza, el enojo, la ansiedad, la incredulidad e incluso la culpa.

Algunas mujeres lloran, otras necesitan resolverlo todo inmediatamente y algunas se paralizan. Todas, dice, están intentando procesar algo que puede sentirse enorme.

No tienes que llevar la enfermedad sola

Uno de los mensajes que la experta considera fundamentales es que la salud emocional no debe quedar relegada durante un tratamiento oncológico. “Un tratamiento oncológico no le ocurre solamente a un cuerpo; le ocurre a una mujer con una historia, una familia, vínculos, miedos, sueños y una vida que de pronto se ve sacudida y frenada”, explica.

El miedo y la ansiedad son respuestas comprensibles, pero pueden convertirse en una señal de alerta cuando comienzan a ocuparlo todo, cuando, por ejemplo, dormir se vuelve difícil, la mente piensa constantemente escenarios catastróficos o la persona siente que ya no puede sostener sola lo que está viviendo.

Por eso, Daniela insiste en no esperar a tocar fondo para buscar ayuda. La terapia puede convertirse en ese espacio donde una mujer pueda quitarse “tantito la armadura” y decir aquello que quizá no se atreve a expresar frente a sus hijos, su pareja o sus padres para no preocuparlos.

También está el cuerpo. Las cirugías, los tratamientos y las cicatrices pueden transformar profundamente la relación que una mujer tiene consigo misma. La especialista propone atravesar ese proceso con paciencia, ternura y compasión, entendiendo que también existe un duelo por el cuerpo que antes se conocía.

“No se trata de obligarse a amar inmediatamente cada cambio, sino de volver a mirarse con cariño y reconocer todo lo que ese cuerpo ha atravesado”, señala. Una cicatriz puede formar parte de una historia, pero no define la belleza, la feminidad ni el valor de una mujer.

Ella sigue siendo ella

Para Fernández, acompañar a una mujer con cáncer también significa recordarle quién es más allá del diagnóstico. Sigue siendo mamá, hija, pareja, amiga, profesionista; sigue teniendo gustos, sentido del humor, sueños y conversaciones que no tienen nada que ver con la enfermedad.

A veces, incluso desde el amor, quienes están alrededor comienzan a tratarla únicamente como “la enferma”. Todo gira en torno a estudios, citas y tratamientos. Pero también acompañar significa respetar cuando ella quiere hablar de otra cosa, arreglarse, trabajar, salir, reírse o simplemente sentirse normal.

“Tiene cáncer, pero ella no es el cáncer”, sostiene. Entonces el diagnóstico es una parte de lo que está viviendo, no la totalidad de quien es.

Y en un proceso donde constantemente se habla de mujeres “fuertes” o “guerreras”, Daniela propone quitarle peso a esas etiquetas, pues, asegura, “nadie puede ser fuerte todos los días”. Una mujer puede tener esperanza y también llorar; querer salir adelante y, al mismo tiempo, estar cansada. Para ella, la fortaleza también puede significar decir: “hoy no puedo, hoy necesito que me cuiden a mí”.

Para Fernández, acompañar a una mujer con cáncer también significa recordarle quién es más allá del diagnóstico. (Fotos: Gus Pérez @gusperez_photo)
Para Fernández, acompañar a una mujer con cáncer también significa recordarle quién es más allá del diagnóstico. (Fotos: Gus Pérez @gusperez_photo)

Vivir un día a la vez

Cuando hay hijos de por medio, el miedo adquiere otra dimensión. Muchas madres se preguntan qué pasará con ellos, quién los cuidará o si podrán estar presentes en su vida. Daniela no propone eliminar ese miedo con frases tranquilizadoras, sino escucharlo, validarlo y ayudar a distinguir entre lo que está ocurriendo hoy y todo aquello que la mente está anticipando.

“Hoy estás aquí. Hoy puedes abrazarlos. Hoy puedes hablar con ellos. Hoy estás recibiendo atención y tratamiento”, explica. Volver al presente permite que el miedo no robe justamente aquello que se quiere proteger.

También recomienda hablar con los niños desde la verdad, pero de acuerdo con su edad. No necesitan conocer todos los escenarios; necesitan saber qué ocurre, qué cambios pueden esperar y sentir que pueden preguntar. Sobre todo, necesitan saber que no son responsables de la enfermedad y que los adultos están ocupándose de ella.

Acompañar también es saber qué decir

Frases como “échale ganas”, “tienes que ser fuerte”, “todo pasa por algo” o “no pienses negativo” pueden parecer expresiones de apoyo, pero también pueden hacer que una mujer sienta que no tiene permiso para tener miedo, llorar o cansarse.

A veces, explica Daniela, no existe una frase capaz de arreglar lo que está sucediendo. Y no es necesario encontrarla. Puede ser suficiente decir: “No sé exactamente qué decirte, pero aquí estoy contigo. ¿Qué necesitas de mí?”.

Acompañar no significa borrar el dolor, sino hacerle saber a la otra persona que no tiene que atravesarlo sola. Desde la psicología las personas pueden sentir, pedir ayuda y, sobre todo, reconocer que decir “esto me duele” no nos hace débiles, al contrario: nos hace humanos.

La tarea de la psicóloga es, pues, acercarse a las mujeres que atraviesan un diagnóstico. No desde la idea de que deben ser invencibles, sino desde la posibilidad de permitirse sentir, dejarse cuidar y avanzar a su propio ritmo. “No tienes que resolver toda tu vida hoy”, continúa. Habrá días buenos y días difíciles, y ninguno de ellos define quién eres. Rodéate de personas con las que puedas ser tú, busca acompañamiento cuando lo necesites y trata de no vivir hoy todos los miedos del mañana. “Un día a la vez. Y si un día se siente demasiado grande, entonces una hora a la vez”.

Acompañar no significa borrar el dolor, sino hacerle saber a la otra persona que no tiene que atravesarlo sola. (Fotos: Gus Pérez @gusperez_photo)
Acompañar no significa borrar el dolor, sino hacerle saber a la otra persona que no tiene que atravesarlo sola. (Fotos: Gus Pérez @gusperez_photo)


CHIC Magazine Logo

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.