Julián Badillo es un maquillista profesional que se ha consolidado como un referente en el ámbito social gracias a su estilo elegante, fresco y clásico.
Entre luces tenues y conversaciones que fluyen entre copas en el exclusivo bar Vermut, descubrimos la historia detrás de este artista, cuya pasión por el maquillaje va más allá de resaltar la belleza.
Especialista en novias, social y editorial, Julián entiende que cada trazo comunica y que cada rostro merece ser revelado con cuidado y sensibilidad. Su técnica, precisa y profesional, se combina con una presencia cercana y confiable, convirtiéndolo en el aliado indispensable para quienes buscan lucir impecables en momentos únicos.
Hablemos un poco de ti, ¿quién es Julián Badillo fuera del mundo del maquillaje?
Fuera de estar maquillando pro activo en muchas cosas en relación a la creatividad, uno de mis pasatiempos favoritos es ver inspo en cuentas de moda, revistas importantes en relación a moda y styling. Comprar prendas sin género para crear looks inspiracionales. Otro de mis pasatiempos que me describen es hostear a mis amigos y familia en casa, me enloquece hacer un moodboard para saber cómo pondré la mesa.
¿Recuerdas cuándo descubriste tu interés por el maquillaje y la belleza?
En el momento que con mis manos empecé a crear looks de maquillaje sin saber teoría, sin algún previo curso.
¿Hubo alguien o algún momento que te impulsó a dedicarte profesionalmente a esta área?
El momento clave para mí fue hace siete años, cuando comencé a prepararme profesionalmente. Todo surgió a partir de los comentarios objetivos de mi círculo cercano, quienes reconocieron mi potencial.
¿Cómo fueron tus primeros pasos dentro del mundo del maquillaje?
Hace algunos años en la universidad con proyectos de fotografía, empecé a maquillar a las modelos. Fui comprando maquillaje sin saber bien que estaba haciendo, la voz se corrió y en diciembre de 2019 maquillé a mi primer novia y familia, ese evento fue un parteaguas que dio comienzo a mi carrera.
¿Cómo te preparaste para convertirte en maquillista profesional?
Mi primer taller fue de dos meses y se enfocó en peinado. A partir de ahí, con la experiencia adquirida en mis citas, decidí invertir en formación avanzada, participando en másterclasses con Luis Torres y Pepe Gutiérrez, así como en workshops privados con Manuel de Dios, Alfonso Waithsman, César Mushi, Francisco Dumit e Iván Fernández. Cada año busco actualizarme al menos dos veces, asegurándome de ofrecer siempre propuestas frescas e innovadoras a mis clientas.
Con el paso del tiempo, ¿cómo has visto evolucionar tu estilo y técnica?
Mi estilo de maquillaje tiene como resultado looks muy limpios, de looks estratégicamente pensados. Desde que llego y pregunto dónde será el evento, los tonos de ropa que van a usar, el horario para la luz de día o noche, el peinado que usarán, uniendo todos los elementos me voy inspirando en cada rostro que tengo frente a mi.
Muchos rostros han pasado por tus manos en momentos muy especiales, ¿qué significa para ti formar parte de una celebración importante?
Formar parte de la historia de una novia, acompañarla en sus días de más vulnerabilidad para tomar muchas decisiones con respecto a su boda, emociones y eventos previos, se ha convertido en algo invaluable, ya que más que un servicio es una experiencia juntos.
¿Cómo describes tu sello o esencia al maquillar a una novia?
Me enfoco mucho en que un look de novia sea siempre lo más clásico posible dentro de las nuevas técnicas, tendencias y necesidades de cada novia, por lo que mis novias me gusta que el maquillaje sea una misma piel, cuidando mucho las líneas que marcó, que tanto difuminó, que tonos aplicó y cómo quiero que sean percibidas a través del look completo.
Después de tanta experiencia, ¿sigues sintiendo nervios antes de comenzar un maquillaje?
En muchas ocasiones sí, pero no dura tanto, solo es un sentimiento, algo inevitable que se quita cuando agarro las brochas.
¿De dónde nace tu inspiración al momento de crear un maquillaje social?
La inspiración la tomó desde la vibra del momento, el vestido que se van a poner, la música, las facciones de sus rostros, nuestra plática, la energía. En sí, mi objetivo siempre es que, al final que les muestro el resultado, se recuerden así de radiantes siempre.
¿Qué características buscas resaltar en el maquillaje de una clienta?
Ojos, pómulos y labios; haciendo estratégicamente bien estas 3 hacemos un muy buen maquillaje.
¿Cuál consideras que es el mayor reto actualmente dentro del maquillaje profesional?
No verte maquillada, estando maquillada.
¿Qué consejo le darías a una novia al elegir a su maquillista?
Siempre ve con quien vaya con tu estilo, gustos y necesidades. Jamás te quedes callada por pena; es tu día, serás el centro de atención, por lo cual tienes que estar contenta y hermosa. Para transmitirlo, te tiene que encantar el trabajo de quien te maquille.
Con claridad y convicción, Julián Badillo tiene definido el camino que quiere seguir construyendo. A quienes desean dedicarse al maquillaje les aconseja practicar, ponerse metas claras, visualizar su misión y ser constantes. Pero, sobre todo, destaca el valor de compartir lo que se sabe, porque —afirma— esa generosidad abre puertas.
Su visión a futuro es igual de firme: continuar sumando historias con muchas más novias, convertir cada experiencia en un referente y ayudar a más mujeres a sentirse poderosas a través de su trabajo.
“Lo que más me gusta de maquillar es que al término del proceso creativo ella se sienta segura, hermosa e imparable, que exprese un impacto al verse”.
Desafío Inicial
Nació en Tampico, desde pequeño, sus padres le inculcaron valores de responsabilidad, agradecimiento y respeto. Su infancia estuvo llena de actividades creativas y deportivas como natación, jazz, atletismo, pintura y artes plásticas que ayudaron a moldear su sensibilidad estética.
Desde pequeño, mostró un gusto propio incluso al elegir su ropa, demostrando que siempre supo lo que quería. Al iniciar su carrera profesional, enfrentó el reto de ganarse la confianza de quienes aún no conocían su trabajo. Para superarlo, desarrolló una estrategia constante, mostrando su talento en distintas situaciones, logrando que poco a poco su nombre y estilo se consolidaran.
Kit Glam
Entre sus marcas favoritas están Patrik Ta, Dior, Westman Atelier, Charlotte Tilbury, Haus Labs, Dr. Makeup, YSL y ByMario. Su técnica predilecta, el under painting con cremas o líquidos, para lograr acabados precisos y únicos.
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