Todos vimos el mapa en la escuela alguna vez y, aunque no es completamente incorrecto, la realidad es que no representa con precisión el tamaño real de los continentes, ¡y muchos no lo saben!
La razón tiene nombre y apellido: la proyección de Mercator, una forma de representar la Tierra sobre una superficie plana que existe desde el siglo XVI. Ahora, la ONU aprobó una resolución para promover mapas que muestren de manera más fiel las dimensiones de los territorios y aquí te mostramos cómo se ven en realidad.
¿Cuál es la nueva propuesta de mapa de la ONU?
Para entender la propuesta hay que empezar por el mapa que conocemos. La Tierra es redonda, pero los mapas que utilizamos normalmente son planos, por lo que resulta imposible trasladar la superficie del planeta a una hoja sin modificar alguna de sus características.
La proyección de Mercator fue creada en 1569 por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator. Su objetivo original no era enseñar geografía en las escuelas, sino ayudar a los navegantes a orientarse en el mar.
El problema es que esta representación hace que las regiones cercanas a los polos parezcan mucho más grandes de lo que realmente son. Por eso, Groenlandia puede verse casi del tamaño de África, aunque en realidad África es aproximadamente 14 veces más grande.
La ONU ahora promueve el uso de mapas de áreas equivalentes, como Equal Earth, una proyección desarrollada en 2018 que representa con mayor precisión el tamaño relativo de los continentes.
La resolución fue respaldada por 164 países y no busca prohibir Mercator. Tampoco obliga al mundo a utilizar un único mapa: propone que escuelas, gobiernos, organizaciones y empresas tecnológicas utilicen diferentes proyecciones dependiendo de lo que quieran mostrar.
¿El mapa que aprendimos en la escuela es incorrecto?
La respuesta corta es: no exactamente. El mapa de Mercator no está “mal”; simplemente fue creado para solucionar un problema diferente al de comparar el tamaño de los continentes.
Su gran ventaja es que permite representar determinadas rutas marítimas de una manera muy útil para la navegación. Para ese propósito, la distorsión de las superficies es un precio que vale la pena pagar.
El problema aparece cuando utilizamos esa misma imagen para imaginar cuánto territorio ocupa cada región del planeta. Ahí es donde nuestra percepción puede llevarnos al engaño.
Y hay una razón todavía más sencilla: no existe un mapa plano perfecto de una Tierra esférica. Cada proyección debe sacrificar algo, ya sea el tamaño, la forma, las distancias o las direcciones.
Por eso, la propuesta de la ONU no significa que todo lo que aprendimos estaba equivocado. Más bien busca que conozcamos las limitaciones de los mapas y que tengamos representaciones más adecuadas cuando queremos comparar superficies.
¿Cuál ha sido la reacción del mundo al nuevo mapa que la ONU busca corregir?
La resolución generó una discusión que va mucho más allá de la cartografía. Togo encabezó la iniciativa en representación del grupo africano, con respaldo de la Unión Africana, al considerar que la manera en que vemos los mapas también puede influir en nuestra percepción del mundo.
El ministro de Relaciones Exteriores de Togo, Robert Dussey, señaló que los mapas influyen en la educación y en la manera en que las personas imaginan el planeta. Para los impulsores de la propuesta, mostrar correctamente las dimensiones de África es también una forma de corregir una percepción histórica.
Estados Unidos fue el único país que votó en contra y calificó la iniciativa como parte de un proyecto ideológico más amplio. Seis países: Estonia, Georgia, Lituania, Moldavia, Serbia y Ucrania, se abstuvieron.
Francia tomó una postura diferente. Horas antes de la votación, anunció que planeaba abandonar la proyección de Mercator para sus mapas del mundo y adoptar una representación más acorde con el tamaño real de los territorios.
La Unión Europea apoyó la resolución, aunque pidió aclaraciones sobre la representación de territorios en disputa. Ucrania también expresó preocupación por posibles interpretaciones relacionadas con territorios ocupados por Rusia.
Así que no, el mapa del mundo no va a cambiar de un día para otro. Mercator seguirá existiendo y continuará siendo útil para ciertos propósitos. Lo que podría cambiar es algo mucho más interesante: la imagen que tenemos en la cabeza cuando pensamos en el tamaño de nuestro planeta.
¿Lo sabías?
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Coordinadora de Chic Magazine digital. Egresada de la Licenciatura en Comunicación de la FES Acatlán. Vivo de cine, los libros, videojuegos y la buena comida.
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