Entre los secretos y costumbres heredadas en la cocina, lavar el pollo crudo antes de prepararlo ha sido considerado por generaciones, como un paso indispensable para garantizar la higiene de los alimentos.
Sin embargo, lo que muchos consideran un hábito de limpieza impecable y sofisticado, hoy está bajo la estricta revisión de los expertos por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
¿Por qué la UNAM recomienda no lavar el pollo antes de cocinarlo?
Aunque para muchas familias mexicanas, lavar el pollo antes de cocinarlo parece una medida básica de higiene, especialistas en inocuidad alimentaria advierten que esta práctica podría tener el efecto contrario.
De acuerdo con información difundida por la UNAM, al momento de lavar el pollo crudo, en lugar de eliminar las bacterias, el agua puede dispersarlas por distintas superficies de la cocina, aumentando el riesgo de contaminación.
¿Qué otros riesgos implica lavar el pollo crudo?
México es uno de los países donde más se consume pollo, por lo que su correcta manipulación es clave para prevenir enfermedades.
Y según expertos de la UNAM, al enjuagar pollo crudo bajo el chorro de agua, pequeñas gotas contaminadas pueden salpicar el fregadero, los utensilios, las tablas para cortar, los trapos de cocina e incluso otros alimentos que no serán sometidos a cocción.
Este fenómeno, conocido como contaminación cruzada, facilita la propagación de microorganismos capaces de provocar infecciones gastrointestinales.
Entre ellos destacan bacterias como la Salmonella, Campylobacter y Staphylococcus aureus, los cuales están presentes de manera natural en el tracto digestivo de las aves.
¿Cuál es la manera correcta de manipular el pollo?
Contrario a lo que muchos creen, el agua no elimina estos microorganismos, ya que la manera más efectiva de garantizar la seguridad de este alimento, es cocinarlo correctamente.
Así, los expertos señalan que una temperatura superior a los 60 grados centígrados, permite destruir las bacterias presentes en la carne, siempre que el pollo quede completamente cocido y sin zonas crudas.
Por esta razón, la recomendación principal es evitar lavarlo antes de prepararlo; y en caso de hacerlo, es fundamental desinfectar inmediatamente las manos, el fregadero, los utensilios y cualquier superficie que haya estado en contacto con el pollo crudo o con el agua utilizada durante el lavado.
¿Cómo puedo comprar pollo de forma segura?
Para reducir riesgos en casa, se recomienda adquirir este producto en establecimientos que cuenten con refrigeración adecuada, y buenas prácticas sanitarias.
De la misma manera, se sugiere, mantener la carne cruda separada de otros alimentos dentro del refrigerador para evitar contaminaciones accidentales.
Asimismo, es importante utilizar utensilios exclusivos para manipular el pollo crudo, y lavarlos con agua y jabón después de cada uso.
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