Si acabas de recibir un diagnóstico de cáncer y algún conocido te dice que cortar el azúcar "matará de hambre" a las células malignas, tal vez tengas dudas, por loque debes saber qué es lo que dice la ciencia al respecto.
Esa idea, que aterroriza a un tercio de los pacientes, podría estar saboteando tu energía en lugar de ayudarte, y es que en los últimos años, esta narrativa ha explotado en redes y consultas médicas, impulsada por un descubrimiento de los años 20.
¿El azúcar alimenta a las células cancerígenas?
Especialistas como Stacey Shawhan, nutricionista oncológica en Cincinnati, insisten en que esto no es tan simple, así que vamos a aclarar lo que dice la ciencia detrás del azúcar y el cáncer; esto es lo que dijo para el The New York Times.
Todo empezó en 1920, cuando un fisiólogo alemán notó que las células cancerosas devoran glucosa como locas, más que las sanas.
De ahí saltaron dietas "anti-azúcar" prometiendo curas milagrosas. Hoy, encuestas en EE.UU. y Europa muestran que un 30% de pacientes con cáncer eliminan el azúcar por completo.
Pero aquí va la verdad incómoda y es que todas las células del cuerpo, incluido tu cerebro, necesitan glucosa para funcionar.
"No puedes 'matar de hambre' solo al cáncer sin dañar lo demás", explica Philipp Scherer, experto en diabetes de la Universidad de Texas.
La clave está en distinguir que el azúcar natural de frutas o lácteos es parte de una dieta sana.
El problema son los azúcares añadidos en refrescos, galletas y pasteles. Estudios, como una revisión de 2018, los ligan a mayor riesgo de cáncer por inflamación crónica, bajada de defensas y obesidad.
No es que el azúcar cause cáncer directamente, pero el exceso sí acelera el terreno fértil para él.
Los riesgos del azúcar en el cáncer
Shawhan lo resume, y es que el azúcar en demasía daña células, debilita el sistema inmune y altera el metabolismo, abriendo puertas a tumores.
Peor aún, cánceres como mama, colon o próstata empeoran con altos niveles de azúcar en pacientes ya diagnosticados, según Natalie Ledesma de la Universidad de California.
¿La dieta importa si tienes cáncer?
Una vez diagnosticado, cortar azúcar no frena el tumor, sin embrago, esto no significa que debes descuidar tu alimentación.
"El cáncer ya dicta su propio crecimiento, no el azúcar que comes", dice Shawhan. De hecho, durante quimios extenuantes, médicos recomiendan batidos con azúcar para combatir la pérdida muscular, hasta la mitad de pacientes la sufren.
Santosh Rao, de Cleveland, advierte que obsesionarse con "zero azúcar" genera miedo a la comida, justo cuando necesitas fuerza.
Para quienes tienen diabetes u obesidad, vigilar azúcares añadidos es crucial: metaanálisis muestran cánceres más agresivos y mortalidad alta en mama, colon o útero. Pero calma: una pizca diaria está bien, siempre que el resto sea nutritivo.
¿Qué azúcar comer si tengo cáncer?
La fórmula ganadora es una dieta mediterránea llena de frutas, verduras, proteínas y grasas sanas.
Combina carbohidratos con fibra para evitar picos de glucosa que inflaman. Limita azúcares añadidos a 6 cucharaditas diarias (OMS) o 12 (USDA).
¿Gustos dulces? Opta por comer plátanos, bayas congeladas o puré de manzana en helados caseros, como hace Ledesma. La canela y el jengibre dan sabor sin calorías extras.
Evita sustitutos de azúcar como stevia, pues no hay suficientes estudios sobre esto. Al final, no se trata de demonizar lo dulce, sino de equilibrio. Come variado, muévete y consulta expertos, tu cuerpo te lo agradecerá.
Editora Web Senior en Chic Magazine. Disfruto escribir sobre temas relacionados con celebridades, moda, estilo de vida, salud y belleza.
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